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Las patas de las paredes - por Ed GorendeR.+18

Web: https://gorending.blogspot.com

El 16 de julio de 2023 fue el aciago día en que nos dirigimos a Exham Priory, después de que el último estudiante acabara sus exámenes. Los trabajos de graduación habían constituido una imponente tarea, y estábamos todos completamente exhaustos, pero Ursula Barnes, la vicerrectora de la Universidad de Miskatonic, nos escogió para un trabajo de campo, y ante tal petición ningún mortal osaría negarse. Así que a la mencionada y fatídica edificación de Nueva Inglaterra nos dirigimos la susodicha señorita Barnes, en esta ocasión acompañada por su renegrido gato Nox, mi compañero de proyecto Walter Norrys, y servidor.
Llegamos al lúgubre paraje a media tarde, y nos sorprendió tanto la majestuosidad de la estructura gótica, como encontrarla con un aspecto mucho menos ruinoso de lo que esperábamos. Veníamos a investigar un posible epicentro de corrientes telúricas, y quizá algún foco de energías arcanas, pues al parecer los lugareños temían el lugar y no se acercaban allí desde hacía décadas, con leyendas de terroríficas visiones y temores desconocidos.
Pudimos franquear la puerta tras empujarla entre Walter y yo con unos cuantos vigorosos empellones, y efectivamente el interior estaba en un estado de conservación más que digno. Siempre comandados por la sabia guía de nuestra admirada vicerrectora, recorrimos extasiados las estancias en que nuestros pies hollaban la mugre que cubría todo el suelo. No había signos de pillaje ni vandalismo, y aunque todo estaba cubierto de polvo, no se apreciaban signos extremos de deterioro ni en la estructura ni en ninguno de los enseres del mobiliario. Pudimos registrar con calma todas las inconmensurables habitaciones sin mayores sobresaltos.
Aunque desde nuestra tardía llegada percibíamos un inquietante sonido de fondo, lejano, a medio camino entre un raspar, un ulular, y un crepitar, nuestro negro acompañante felino no mostraba signos de intranquilidad, por lo que decidimos prepararnos para pernoctar con los pertrechos que habíamos llevado.
Al intentar conciliar el sueño, intangibles y brumosas visiones envolvían mi intelecto. En un momento dado debí de quedarme dormido, pues recuerdo claramente despertar de extrañas pesadillas, cuando el gato dio un brusco respingo abandonando la serena posición en que se encontraba a los pies de su ama, y se puso a girar, bufar, y saltar por toda la habitación, despertándonos a todos. Era noche cerrada, y lo que hasta entonces era un murmullo muy lejano, se había intensificado sobremanera. Encendimos nuestras linternas justo a tiempo de ver como Nox se escapaba de la alcoba bufando, y nos dispusimos a seguir sus maullidos por la mansión. Descendimos las escaleras hasta el sótano, donde lo encontramos atacando un tapiz que cubría una de sus paredes. Ursula logró calmarlo, no sin pocos esfuerzos, para luego mostrar una mueca circunspecta y posar su mano sobre el tapiz. En ese momento la desagradable sonoridad aumentó de intensidad hasta hacernos castañetear los dientes. De un tirón lo lanzó al suelo, mostrando que había una grieta en la pared.
La grieta de la que provenía el chirrido, que se intensificaba, a la par que la desazón en nuestros corazones. Nox saltó del abrazo de su dueña y huyó hacia los pisos superiores, mientras Walter se acercaba como hipnotizado a aquella abertura. Yo era testigo impotente, mientras mis pies parecían losas ancladas a la tierra y los suyos se deslizaban imparables hasta dejarlo a escasos centímetros de aquella hendidura.
Una hendidura que pareció explosionar hacia afuera cuando de ella surgieron cientos de patas de todo tipo y tamaño: peludas patas como de insecto del tamaño de mi brazo, coráceas articulaciones de marisco repletos de pinchos, tentáculos quitinosos doblándose en ángulos imposibles, y garras de uñas interminables. Cubrieron la figura de Walter, lo plegaron como si fuera un mero muñeco de trapo, y lo engulleron hacia la eterna oscuridad de la fisura.
Ursula Barnes comenzó a entonar cánticos en herméticas lenguas muertas, trazando enrevesados ademanes en el aire, con unas manos que empezaban a palpitar irradiando luces iridiscentes.
De la abertura surgieron más y más apéndices, que comenzaban a cercarla mientras su ritual aumentaba en velocidad e intensidad, hasta que dirigió toda su voz y energía en un rayo verdoso que me cegó durante unos instantes. El estrépito, que resonó en lo más profundo de mi alma, cerró para siempre aquella grieta y lo que habitaba en su interior.
Desde entonces no me dejan salir de estas cuatro acolchadas paredes, obsesionado por las patas, las patas que ellos no pueden oír, las patas, las patas de las paredes.

Comentarios (5):

Lupa Sívori

18/02/2025 a las 16:51

¡Hola, Ed! Sin duda este relato tiene una fuerte inspiración en el horror cósmico de H.P. Lovecraft, quien estaría orgulloso. Las referencias a lo oculto, el uso de lo desconocido como fuente de terror y una narrativa que juega con la percepción de la realidad son todos típicos elementos lovecraftianos. La ambientación es efectiva, y la tensión se construye de manera gradual hasta alcanzar el clímax en la escena de la grieta.
La narración en primera persona permite que el lector se sumerja en la locura del protagonista, un recurso clásico del género.

Si puedo mencionar algo, creo que las 750 palabras quedan cortas. Es un texto que podría beneficiarse de una ampliación en algunos aspectos, ¿no?

Por ejemplo, aunque el lector puede percibir rasgos en la personalidad de Ursula y Walter, el protagonista es algo plano. Yo incluiría más detalles sobre su personalidad o pensamientos para hacer que su descenso a la locura sea más impactante.
Después, entiendo que es una elección consciente pero no soy tan fan de las frases recargadas o innecesariamente barrocas. Ejemplo:

“Siempre comandados por la sabia guía de nuestra admirada vicerrectora, recorrimos extasiados las estancias en que nuestros pies hollaban la mugre que cubría todo el suelo.”

Hay demasiadooos adjetivos… podría simplificarse sin perder el tono.

Por último, el climax es medio caótico. Sin la restricción de las 750 palabras, podría detallarse mejor el impacto de la magia de Ursula. ¿Cómo se siente el narrador con todo esto? ¿Qué ve exactamente?

En todo caso, ¡mis felicitaciones!

Te invito a pasar por mis cuentos. Luego de cada escena los suelo volcar, corregidos, por acá:
https://viajarleyendo451.blogspot.com/p/indice-de-mis-cuentos.html

Ed Gorende

18/02/2025 a las 19:44

Efectivamente, el exceso de adjetivación es totalmente intencionado, precisamente para evocar al maestro de Providence. El hecho de que el narrador no diga nada de sí mismo es precisamente para poner el foco en el resto y que sea mero testigo. Intenté mantener el relato en un mínimo de palabras, y me pasé de las 800, por lo que tuve que recortar donde pude, y se nota sobre todo en la parte final, pero tampoco quería acortar demasiado el inicio más tranquilo. Nunca es una decisión fácil saber de dónde quitar para ceñirse al límite máximo. Muchas gracias por tu comentario, me pasaré por el tuyo!

Codrum

20/02/2025 a las 05:28

Hola,
Aunque el exceso de adjetivos sea intencionado, se podría diluir un poco. Hay partes en las que los árboles no dejan ver el bosque. 😜 es algo que me pasa a mí también. Compartimos ese vicio de descripciones largas y meticulosas que únicamente detienen la acción , y piden llegar a abrumar al lector.

Por eso ,exactamente, el texto me ha gustado. Con tu tono y la elección de palabras parece que estás hablando con un Lord inglés del siglo 19. Me parece muy interesante. Muy rococco😝

Se nota celeridad en el final. Seguramente por culpa de los cortes que tuviste que hacer. Es difícil adaptarse a un número de palabras, cuando quieres hacer descripciones tan densas.
Pero en general el texto me gusta. Es denso de forma intencionada , así que me gusta !
¡Buen trabajo!

Yvonne (María Kersimon)

20/02/2025 a las 15:46

Buenas, Ed,
Se lee bien y mantiene la atención en todo momento. Muy buena la intervención del gato. Un vocabulario rico que denota el trabajo literario y seguramente numerosas lecturas. Aunque los bbichos no me impresionan, reconozco que está bien agenciada su aparición y la descripción muy trabajada. Un buen trabajo. Saludos.

Wanda

05/03/2025 a las 16:32

Hola Ed, acabo de ver tu comentario en mi relato y te agradezco tus comentarios. Tú relato me parecio muy bien escrito, de fácil lectura y descripciones envolventes que nos sumergen en la lectura. El tema me parece muy bien logrado.
Saludos

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