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La grieta - por El MonjeR.
LA GRIETA
En las relaciones de pareja intervienen muchas variables: confianza, intimidad, sexo, seguridad, relaciones sociales, familia … y con el paso del tiempo, rutina y monotonía. Estas parejas pueden volverse perezosas, incluso despistadas, no se dan cuenta de la persona que tienen enfrente. No, no es que se olviden de ella, pero miran sin ver, oyen sin escuchar y lo malo es que no quieren o no pueden esforzarse para verla y escucharla.
Siguen queriéndose, seguro, pero no encuentran alicientes, todo es rutina y aburrimiento. Y eso es lo que les ocurre a María y Juan. Últimamente se sienten más compañeros de piso, que amantes y cómplices.
Ella necesita que aparezca de nuevo el deseo, aunque sea fuera de su relación, una aventura, una tontería como un beso, lo que la motiva es la seducción. Sin embargo él va más allá, necesita acostarse con otras mujeres o eso es lo que piensa, lo busca constantemente, casi siempre sin éxito, aunque no está claro si de verdad quiere hacerlo.
En definitiva su relación se tambalea, ninguno de los dos está a gusto y llegan a un punto que no aguantan más, se plantan y casi al unísono dicen: “tenemos que hablar”.
¡Qué cara de susto se les ha puesto! Y es que esa frasecita intimida a cualquiera.
—Mira Juan, no puedo más, necesito que me veas; estás a mi lado, físicamente sí, pero siento que no. ¿Qué actividades hacemos juntos? ¿Cuánto hace que no proyectamos algo en común, aunque solo sea un viaje? Necesito momentos de complicidad y cariño por tu parte.
—No digas eso María, sabes que te quiero
—Pero ¡qué dices! – contesta ella, con gesto encendido. Si hasta el beso de buenas noches se te olvida en cantidad de ocasiones. Bueno, luego dirás que me eres fiel, a veces lo dudo, pero no es eso solo lo que necesito, yo quiero fidelidad y además lealtad.
—¿Y No es lo mismo? –Pregunta Juan
—Pues no, la fidelidad se refiere en concreto a lo emocional o sexual, la lealtad implica un compromiso más profundo de bienestar y de apoyo mutuo. No todo es cama. Me resisto a convertirnos en dos personas, casi descocidas, que se cruzan por el pasillo y que se resignan a esa situación, como quién acepta la vista cansada o la sordera por la edad.
—Tienes razón María, no sé qué nos pasa con exactitud, igual es porque lo que te ocurre a ti, sea distinto a lo que siento yo. Deberíamos hablar con sinceridad y cariño, expresar sin ambigüedades nuestros deseos y necesidades, sin olvidar lo que necesita el otro. Nos acostamos y lo hacemos los fines de semana, porque es lo que toca. Nuestros polvos son siempre iguales, mismas caricias, mismas posturas, generalmente de forma mecánica y la cuota de sexo oral para no sentirnos mojigatos. Nos falta chispa e inventiva.
—A ver que no va de imaginar que somos otros, tú de bombero y yo de enfermera, se trata de imaginarnos juntos, siendo nosotros mismos.
—Ya, te entiendo cariño, pero antes me despertaba y seguías oliendo bien, tu piel, tu pelo, en hechizo no había desaparecido, yo era el que tenía miedo de no merecerte, de no tener nada que ofrecerte, sin embargo ahora te miro sin ilusión, tratando de adivinar de qué humor te despertarás, como cuando me asomo a la ventana a ver si llueve, y con el presentimiento que el día me llevará por la noche a la misma cama y despertaré a la mañana siguiente con la persona de siempre, que no me aportará ninguna ilusión.
—Por eso Juan, me comprometo y reafirmo mi intención de luchar por seguir juntos y conservar nuestra relación de pareja para seguir construyendo un futuro en común.
—Lo mismo te prometo yo María. Está claro, había una grieta en la pared de nuestro amor, y que como en toda construcción puede aparecer, pero si no aumenta de tamaño significa que los elementos que componen la vivienda han encontrado una nueva y adecuada situación de equilibrio estable, son las denominadas “grietas de asentamiento”. Recuerda cariño que son las formas que tienen los edificios de aliviar las tensiones internas y lograr la estabilidad.
Ahí se quedan, sin saber qué ocurrirá mañana, ¿qué día amanecerá? El deseo es que no sea lo de siempre. Por fin, ¿les pasará algo?
Comentarios (8):
Chus Galego
18/02/2025 a las 19:16
Buenas tardes, Monje.
Tu relato me parece fluido y fácil de leer, más reflexivo que ficticio, eso sí.
Pero no acaba de convencerme porque lo veo más como unos apuntes para trazar luego una historia. Por ejemplo, los nombres de los protagonistas, Juan y María (que no están mal) me parecen muy genéricos; por otra parte, cuando Juan le dice a María que ya no la desea, ella no parece sentirse herida y le responde de una manera casi mecánica. En mi humilde opinión, entiendo que deberías trabajar más los personajes.
Espero que no te ofenda mi valoración, creo que escribes bien pero noto que le falta algo de credibilidad a tu relato.
Un saludo.
juanjohigadillo
19/02/2025 a las 11:03
Buenos días, Monje:
Coincido con Chus Galego en que tu relato parece más reflexivo que narrativo, lo cual no me parece negativo. Me parece que formalmente está bien estructurado, si bien me ha parecido notar que deberías revisar el uso, o el abuso a veces, de las comas. Por ejemplo: Cuando uno se dirige a otro, el nombre siempre va entre comas. O en la última frase del segundo párrafo yo quitaría la coma que hay. En fin, siempre puedes encontrar por ahí (incluso en algún post de aquí mismo, en Literautas) consejos y sugerencias para usar correctamente los signos de puntuación. Por lo demás: Enhorabuena por tu relato.
Codrum
19/02/2025 a las 14:48
Hola,
Coincido completamente con lo expuesto antes.
Es un texto reflexivo que tiene potencial.
Es un tema que puede ser interesante de leer a cualquier persona.
Pero al texto le falta empaque y fuerza. Los dialogos parecen tópicos. No sé si la gente habla así. Se lee como precipitado. No sé si me estoy explicando bien.
Como te dijo Juanjohigadillo repasa las comas.
Pone que participas en el reto, pero el narrador está todo el rato haciendo valoraciones y dando su opinión. Creo que eso no es correcto en un narrador testigo.
Creo que tienes una buena idea ( tal vez sea deseo 😉 ), que con pulirla quedaría bien. No sé cuanto tiempo le dedicaste a la obra, ni cuantas veces la reescribiste, pero creo que con una vuelta más, después de los comentarios, veras que se puede mejorar.
Mucho ánimo!
por favor no te siente mal.
Codrum
21/02/2025 a las 08:15
Hola, de nuevo, Monje.
Te escribo aquí. Gracias por pasarte por mi texto. El cual necesita muchas vueltas más para mejorar.
No, la narradora no hace nada. Es la hermana menor la que se lo dice a la narradora. Por eso lo de la voz aguda.
Pero no conseguí el objetivo.
! a seguir mejorando!
Ulises Vidal
22/02/2025 a las 17:44
¡Buenas tardes, Monje!
Un relato que no acaba de convencer, es mi opinión, por supuesto. Los personajes deben ser más elaborados, por ejemplo,cuando él le dice que ya no la desea, la respuesta de ella no es acorde a semejante afirmación. Parece que le resbalara la gravedad de la declaración, el hecho de que ya no la necesita.
Además, pienso que los diálogos también deben ser revisados, deberían ser más concisos. Diálogos más breves para brindar la información adecuada.
Por otra parte, la abundancia de diálogos me hace pensar que quizás el texto debería ser reelaborado desde lo dramático.
Espero que nos sigamos leyendo. ¡Hasta lapróxima!
IGNACIO
22/02/2025 a las 17:57
Hola Monje. Completamente de acuerdo en que no es lo mismo por qué escuchar, ver qué mirar. Describes muy bien la monotonía de una relación. Velázquez dijo que el idioma era muy sabio y que entre casado y cansado solo hay una letra de diferencia.
No me convence el final porque tiene un cierto aire de moraleja. Igual era mejor opción haber separado a la pareja.
Nos leemos, un saludo
Trinity
23/02/2025 a las 15:33
Hola monje, tú relato es el reflejo de la situación de muchas parejas en la actualidad, sienten que hay una grieta en la relación, pero no ponen remedio y esa grieta se va abriendo y abriendo, hasta que no hay solución por mucho que lo intenten hablar. Lo mejor hubiera sido, como he leído en algún comentario, haberla dada por terminada.
Sin embargo es un relato fluido, que se lee bien, el narrador es testigo desde luego, de la situación. Me ha gustado lo de las ” grietas de asentamientos”, que si bien en un edificio alivia tensiones internas y lo asienta,en una relación de pareja no sé si funcionaría igual.
Enhorabuena por haber conseguido el reto y nos seguimos leyendo.
Jesusa
23/02/2025 a las 18:43
Hola Monje, una buena descripción de una pareja que sufre en la monotonía de llevar mucho tiempo juntos. Me ha parecido que al final las cosas quedaban igual. Nada parecía que fuera a cambiar,. Buen símil la grieta entre la pareja y la grieta en un edificio, no soy nada experta en lo del narrador testigo pero creo que aunque has utilizado el reto, no tengo muy clara esa figura. Me ha resultado fácil de leer y de comprender. Nos seguimos leyendo