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Ni tan Fidelia - por Carlos Jaime Noreña

Web: http://ocurr-cj.blogspot.com

Fidelia salía frecuentemente con su íntima amiga Rebeca. Su marido, alto ejecutivo, trabajaba mucho en casa, revisando informes, contratos, llamando a don Raimundo y todo el mundo, mientras Fidelia se aburría y optaba por anunciarle que saldría con Rebeca; que a cine, que a jugar cartas, que a visitar a Elena…. A media noche llegaba con aliento a alcohol, pero parecía normal que se hubiera tomado un par de vinos con las amigas.

Lo que ni sospechaba Emiliano era que la mitad de las salidas no eran con Rebeca, sino con un secreto amigo, Gaspar, con quien disfrutaba a mares. Una noche, la Rebeca, por equivocación, llamó a casa de Emiliano a preguntar por ella.

–Debería estar contigo.
–¡Ah, sí! Qué tonta, no acudí a la cita, allí debe de estar esperándome, dijo para enmendar el error y no estropearle la coartada a Rebeca, a quien cubría con frecuencia por sus aventuritas.

En una reunión social, un amigo le comentó a Emiliano que se había encontrado con Rebeca la víspera en una tertulia y que seguía tan buena como siempre, pero que no daba entrada. Cuando Fidelia llegó, le preguntó…

–Estuviste en la tertulia de José Francisco?
–No; estuve con Rebeca
–Ella estuvo en donde José Francisco.
–Cómo hizo para estar en dos parte a la vez?
–Eso me pregunto yo. Alpidio la vio allí, conversó con ella.
–Está confundido; es alguna que se le parece.

Preocupada, muy de mañana se fue a hablar con Rebeca para que le ayudara a componer una coartada.

–Tranquilita, yo convenzo a Alpidio de que no se encontró conmigo.

Y lo buscó; le aceptó la invitación en que tanto le insistía, bajo la condición de enmendar con Emiliano lo de Fidelia; el hombre lo hizo y poco después pudo conseguir de Rebeca lo que tanto había buscado.

A esta le quedaron gustando los encuentros con Alpidio; para cierta invitación, él le pidió que convidara a una pareja amiga; estarían en un lugar muy agradable y planeaban ensayar un interesante intercambio. Rebeca se lo propuso a Fidelia y Gaspar; estos salieron el sábado hacia el lugar de la reunión, pero una falla que tuvieron con el automóvil los hizo llegar retrasados.

Cuando llegaron, ya estaban todos bien instalados, cada pareja a sus anchas. ¡Qué sorpresa se llevó Fidelia! Con Alpidio y Rebeca y otras parejas invitadas, estaba Emiliano muy bien abrazado a una despampanante mujer. ¡Qué sorpresa se llevó Emiliano! Su fiel Fidelia muy emparejada. Esta, en lugar de confrontar a Emiliano, se deshacía en explicaciones por su propia conducta, pero, claramente, no tenía coartada esta vez.

Comentarios (13):

Ulises Vidal

16/05/2019 a las 19:47

¡Hola Carlos!
Muy divertida tu historia de enredos.
Personajes pícaros que saben disfrutar de la vida.
Felicidades. Espero seguir leyéndote.

Luis Duque

17/05/2019 a las 02:13

Saludos Carlos.

Entretenida historia de infidelidades entre parejas que gustaban de la aparente lealtad y en el fondo les gusta el libertinaje y el swinging. Espero sigas participando.

Carlos Jaime Noreña

18/05/2019 a las 00:51

Muchas gracias, Ulises y Luis, por sus lisonjeros (pero creo que sinceros) comentarios.

kirjanik Maya

18/05/2019 a las 02:25

Hola, Carlos.

Gracias por pasar por mi relato. En cuanto al tuyo corto pero preciso, algo jocoso por las actitudes de las parejas, la frase del taller bien encajada.

Saludos y hasta el próximo taller.

Crispín Silva Muñoz

19/05/2019 a las 09:30

Muy bueno tu relato: tuve que leerlo dos veces porque llegué al final confundido con los personajes, pero eso es cosa mía. Respondí a tu comentario de mi relato por otra página porque hice clic en tu nombre y me llegué hasta allí. Aproveché para leer El zapato compañero. Te dejé un comentario. Gracias por el tuyo.

isan

20/05/2019 a las 17:44

Hola Carlos Jaime:
Como la vida misma. Enredos por aquí y por allá y al final el marido tan circunspecto, tan laborioso, aprovechaba la ausencia de su fiel esposa para pegársela. Al final le habrían cogido gusto y ya no tendrían que buscar coartadas.
Ha sido divertido y escrito con corrección.
Saludos.

Ofelia Gómez

21/05/2019 a las 20:41

Hola Carlos
Una historia muy entretenida. Muestras encuentros y desencuentros tal como pasan en la vida. El único inconveniente es que puede ocurrir lo que escribes en el último párrafo. De todos modos nada mejor que la sinceridad, aunque sea forzada.

Buena construcción del relato. Los párrafos separados adecuadamente, las comas y puntos en su lugar, en fin, todo ayuda a la lectura ágil.

De puro quisquillosa te marco que en “–Cómo hizo para estar en dos parte a la vez? te falta una “s”.

Nos seguimos leyendo. Un saludo.

Laura

23/05/2019 a las 12:31

Hola Carlos.
Interesante propuesta de engaños y swingers.
Por ponerte una pega, hay demasiados nombres. No son demasiado importantes,más que para servir como coartada y para la reunión, pero igual son muchos( por ejemplo nombrar a Raimundo: es el jefe, pero no tiene mayor implicancia en la historia).

Mis saludos.
Hasta la próxima propuesta.

amadeo

23/05/2019 a las 12:44

Carlos:
A fin de ser sincero, me pareció una historia con final esperable. No encontré tensión. El engaño, en alto porcentaje, se descubre.
Coincido con que hay demasiados nombres propios.

Estoy en el 104 por si quieres leerlo y comentar
Cordiales saludos
Amadeo

Baxin

23/05/2019 a las 23:35

Me encantó la existencia de tantos personajes en una historia tan corta; pero al mismo tiempo eso hizo que me perdiera de quién andaba con quién. En los diálogos, a los signos de interrogación les falta la apertura. En mi opinión personal, para generar un conflicto y tensión podría narrarse desde el punto de vista de Fidelia o de Rebeca. 😛 🙂

victor hugo

24/05/2019 a las 16:51

Hay algunas construcciones gramaticales que podrias mejorar. No me suena bien el uso del que de una manera que sobra. Cuando escribes “que a cine, que a jugar cartas, que a visitar” podrías usar “al cine, a jugar cartar, a visitar…”. Cuando escribes “le aceptó la invitación” podrías eliminar ese “le” que sobra. Cuando Escribes “que se le parece” podrías poner “parecida”.
En relación a los personajes usas 7 . Me genero alguna confusión. Dos sobran y son innecesarios. Me refiero a Elena y Don Raimundo. Algunos personajes podrías haber cambiado el ponerles su nombre por mencionarlos tácitamente, o hablar de el o ella, o su amiga o su marido.
El cuento respeta la estructura tradicional de desarrollo, nudo y desenlace. Coincido con la opinión de Amadeo cuando decís que no encontró tensión. Esa podría haberse trabajo mejor en la sospecha de infidelidad o en el encuentro al final de todos en la fiesta swinger.
Fue divertido y te insto que continúes con estas historias.

Carlos Jaime Noreña

25/05/2019 a las 13:32

Muchas gracias, Laura. No se trata del jefe. “Don Raimundo y todo el mundo” es un dicho.

Carlos Jaime Noreña

25/05/2019 a las 13:35

Gracias también a Amadeo, Baxin y Víctor Hugo. Los leeré.

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