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Amor adolescente - por Lady N
Las margaritas se mecían con suavidad por encima del césped desigual. Eran altas, quizás demasiado para ser margaritas, pero es que ellas tenían complejo de girasoles y les gustaba brillar y buscar el sol, estirándose cada minuto un poco mas, o al menos así lo sentían, pero des de fuera quizás no todo el mundo lo veía.
Y Claudia que pasó echando humo sin ni darse cuenta de la existencia de las flores, era un claro ejemplo de eso.
—¡¡Maldito seas Edmund!! —gritó mientras le daba un puñetazo al aire y se tumbaba bruscamente bajo el limonero haciendo que varias de esas frutas amarillas cayeran a su encuentro.
Dándose cuenta de su actitud, sus mejillas empezaron a enrojecer mientras guardaba los limones caídos en su mochila. Ya buscaría alguna receta con la que darles uso en cuanto llegara a la cocina de su abuela.
Pero eso no era lo importante ahora.
Porque ella que llevaba tanto tiempo currándose la beca y estudiando mientras todo el mundo salía de fiesta, acababa de toparse con el rival más fuerte que podría haber imaginado y para colmo, ese tiburón humano, encima era un fiestero.
—¿Como es posible que se la pase bebiendo y aun así me vaya superando por 3 decimas? ¿De dónde saca el tiempo?
Con frustración Claudia empezó a llorar, porque habían pasado demasiadas cosas y encima ese chico engreído, inteligente y popular le había empezado a gustar. A ella, que había sido la concentración en persona, había cosas que se le empezaban a olvidar.
—¿Qué me has hecho Edmund? —gritó a la nada — ¿Por qué no te puedo dejar de pensar?
—Quizás te he enamorado, igual que tú a mi. Maldita inteligente, hábil y hermosa Claudia.
Claudia giró la cabeza en seco y sorprendida se encontró con la cara de Edmund.
—Antes de que pienses que te he seguido, no lo he hecho, solo que parece que tenemos el mismo escondite —dijo mientras señalaba el tronco del árbol.
Y ahí, en una ranura casi imperceptible, había un diario.
—Vaya, así que a parte de tener una vida social increíble y unas notas envidiables también eres un tío sensible que se va a la naturaleza a escribir, ¿es en serio? ¿No puedes tener al menos un defectillo? —gimió con desesperación poniéndose las manos sobre la cara— Que se yo, me bastaría con que te oliera mal el aliento, que no tuvieras estilo o que simplemente croaras como una rana cuando te pusieras nervioso, no pido tanto.
Edmund se rió con ganas antes de empezar a croar, o al menos intentarlo.
—¿Estás nervioso o es que tienes ganas de croar? —preguntó Claudia con una sonrisa mientras negaba con la cabeza.
—Ambas. Y quizás, si juego a la rana, me besas de una vez para ver si bajo esta apariencia tan verde y saltarina, hay un príncipe a tu medida.
—Poeta, lo que me faltaba —susurró mientras su corazón empezaba a latir con fuerza y le acercaba cogiéndole por la camisa— que conste que te beso, no porque me este muriendo de ganas —carraspeó—si no para que te calles y dejes de alardear de una vez.
Y dicho esto presiono sus labios contra los suyos y Edmund acarició con delicadeza su mejilla.
—Me gustas mucho Claudia —susurró con los ojos cerrados mientras mantenía el contacto de frente con frente– y aunque quiero verte mas veces, no pienso sacar peores notas para complacerte, el resto, quizás si lo haga, como lo de tener un estilo horrible, no me importa que ropa…
Claudia le corto la retahíla dándole un beso.
—Eres un insufrible sabelotodo, pero así me gustas, así que más te vale ser tu mismo.
—Mi yo mismo esta en continuo cambio; ahora quiere abrazarte y no soltarte.
—Permiso concedido señor poeta, quiéreme y prometo quererte también.
—Si estoy soñando espero que mañana ocurra otra vez y pasado y al otro.
Ambos sonrieron mientras se miraban a los ojos, quien les iba a decir a ellos, que de enemigos pasarían a ser el uno para el otro.
Comentarios (12):
Piquillín
18/04/2019 a las 17:13
Hola Lady N: Me gustaron mucho las imágenes de tu historia. Los primeros párrafos me parecieron muy cinematográficos. Me faltó un poco de sorpresa en la historia. En cuanto a la forma, a mi me suenan un poco artificial los diálogos, muy cuidada la redacción. Faltan algunos acentos en un para de pretéritos. Por lo demás está muy bien escrito el relato. Nos seguimos leyendo
El Sr. Pimienta
18/04/2019 a las 17:18
Hola Lady N,
Me ha gustado el tono del relato. Creo que también está bien escrito en el sentido que se lee muy bien, se entiende y además se goza haciéndolo. Almenos yo.
Tengo, pero, que decirte que tienes un problema con los acentos; hay omisión de ellos a lo largo del relato. Probablemente haya faltado un repaso antes de enviarlo…:)
Pero en general me parece un relato fluido, que es una de las cosas que yo más valoro al leer. En este sentido, jugar un poco más con el uso de las comas (parece que estoy obsesionado con las comas, en el relato que he leído antes he dicho lo mismo xD) te ayudaría a darle todavía más fluidez. Porque en cuanto a capacidad, a mi me parece que la tienes.
El relato, pues bonito, y he reido con el encuentro de los protagonistas. Me parece que tus palabras ayudan en ese cometido con la dosis correcta de humor y odio.
Un saludo 😀
Lady N
19/04/2019 a las 23:00
Primero que todo, muchísimas gracias por vuestros comentarios 😀
Piquillín: creo que tienes razón, al ponerle ese título la historia se entreve con demasiada facilidad, creo que podría haberle puesto algún giro extra o al menos un título menos obvio. En la parte de los diálogos, me tienes confundida, no sé muy bien a que te refieres, pero los consejos siempre son bien recibidos, así que si se te ocurre algo soy toda oídos!
Gracias por tu amable visita.
Lady N
19/04/2019 a las 23:12
Sr. Pimienta : me alegra mucho leer eso, con que alguien haya disfrutado leyéndolo, yo ya soy mas que feliz. Por otro lado, soy completamente consciente de que tengo un problema con los acentos y las comas (se me ha hecho gracioso ese inciso de obsesionado con las comas jajajaj, de todas formas tienes razón, es algo importante y que aporta mucha fluidez a un texto). Personalmente estoy tratando de mejorar en esos aspectos, pero aún hay muchos detalles (o cosas gigantescas) que se me escapan. A ver si poco a poco logro llegar a tu nivel de amistad con las comas jajajaja.
Muchas gracias por tus apuntes y tus consejos.
Piquillín
20/04/2019 a las 18:23
Hola Lady. De vuelta, lo que decía es que los diálogos me parecieron artificiales. No me parecen diálogos creíbles en un ámbito cotidiano, para mí deberían ser más coloquiales.
Carlos Jaime Noreña
21/04/2019 a las 05:08
Lady N:
Muy bonito el cuento. Con todos los cambios que ha tenido la literatura, siempre será delicioso leer relatos románticos, historias de amores que nacen de personajes normales, aunque sea (o porque es) en situaciones algo picarescas. Uno disfruta viéndose en uno de los dos de la pareja y deseando vivir o haber vivido una aventura similar.
Las infaltables críticas gramaticales:
“así que a parte de tener“: aparte no se separa
“no porque me esté muriendo de ganas —carraspeó—si no para que te calles”: sino tampoco se separa.
Saludos.
Lady N
22/04/2019 a las 12:41
Piquillín, tomo nota e intentaré mejorarlo para la próxima, de todas formas, en este texto en particular quería que fuera un dialogo más cuidado para que reflejara un poco la personalidad de estos dos “sabelotodos” pero creo que se me fue un poco la mano con la emoción jajaja. Muchas gracias por tomarte el tiempo de también pasarte a aclarármelo. Muy felices letras y hasta el próximo reto 😀
Lady N
22/04/2019 a las 12:45
Carlos Jaime Noreña, muchas gracias tomarte el tiempo de pasarte a comentar y por tus amables palabras, sin dejar de lado, obviamente, el bien más preciado; las correcciones que pueden ayudarme a ir aprendiendo y mejorando en esto de escribir.
Gracias de nuevo, hasta el próximo reto y muy felices letras. 🙂
María Esther
23/04/2019 a las 00:21
Hola Lady N,las historias de amor me encantan, sean de la edad que fueren. Esta tuya es muy bonita, romántica delicada, tiene la belleza del paisaje con las margaritas y el limonero cargado de frutos.
La imagen idílica es muy hermosa, creo que buscan expresar sentimientos elevados, puros, muy humanos, pero que a veces nos cuesta manifestar, o que las palabras no logran definir.
Por todo esto, me gustó mucho tu relato.
Te han señalado lo de los diálogos,la falta de conflicto, bueno, creo que andando se aprende a caminar, para eso estamos acá.
Saludos, sigue escribiendo.Si gustas pasar por mi relato, estoy en el 114.
Baltasar
26/04/2019 a las 18:33
Hola, romántica Lady:
Bueno, una historia de amor adolescente, creo que muy bien desarrollada, y en concordancia plena con el título.
Ahora bien –y no es el primero que te lo dice– es una pena tu ortografía en cuanto a la acentuación. Yo que tú, porque te gusta escribir, me lo tomaría en serio, porque además es muy fácil.
Luego hay una cosa que quisiera pensaras. Dices:
–¿Qué me has hecho, Edmund? –gritó a la nada– ¿Por qué no te puedo dejar de pensar?
Fíjate que como tú dices, gritas a la nada. Es tu pensamiento. Por lo tanto no debes usar la (–) raya de diálogo, sino las («») comillas angulares.
Luego, sí. Cuando Edmund aparece sí hay diálogo, pero no antes.
En lo demás, con cosillas a mejorar, te felicito.
Mi más cordial saludo.
Lady N
27/04/2019 a las 16:58
Maria Ester muchas gracias por tu visita, agradezco el tiempo que te tomaste para leerme y dejarme un comentario, me alegro que el texto te haya gustado y creo que tienes toda la razón, escribiendo es la forma de ir mejorando y se aprende aún mejor con vuestra ayuda compañeros de letras, porque a veces ver tus propios errores es más complicado y entre todos es más ameno.
Lady N
27/04/2019 a las 17:04
Baltasar, como le dije a un compañero más arriba, soy consciente de que tengo fallas ortográficas y trato de mejorarlas pero a veces se me pasan, a ver si poco a poco voy cogiéndoles el truquillo, yo creo que terminare leyendo aún más reglas para ver si así lo acabo haciendo automático jajajaj.
En la zona del dialogo que me sugieres, es que no quería que fuera un pensamiento, porque quería que fuera audible, es como cuando estas muy frustrado y empiezas a hablar solo, pensando que nadie te oye, pero sabiendo que si alguien pasa alrededor, pues puede oírlo todo, como en este caso jajajaja.
De todas formas anoto tu apunte, creo que me puede ser muy útil para los próximos relatos, la verdad es que nunca había pensando en usar las comillas para ese dialogo interno, pero creo que puede ser interesante añadirlo 😀
Muchas gracias por tomarte el tiempo de leerme y aconsejarme, lo agradezco demasiado.