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El experimento - por Lunaclara+18
Web: http://mhelehgm.blogspot.com.es
Vaya, solo quería darles a probar de su propia medicina.
Manuel, el que la llamaba gorda en clase, se había desmayado, igual que todos los anteriores. ¿Es que ninguno tenía huevos suficientes? Esa noche le había invitado a comer pizza en su casa, y después hacer los deberes juntos.
Según Marieta, el mejor lugar para estudiar era el sótano. Allí, su padre le tenía montada una mesa enorme, del tamaño de una de pin pon. Un par de fluorescentes iluminaban la estancia.
Manuel no solo la llamaba gorda, sino que también la paraba por los pasillos del instituto y se bajaba los pantalones enseñándole el culo. Otros compañeros también se metían con ella, llamándola loca, idiota o fea. Le cantaban canciones insultándola y le metían objetos punzantes en la mochila.
Estaba harta. Es verdad que ella no era como los demás. Tenía dificultades para tener amigos. Padecía de obesidad mórbida. Su madre siempre le rapaba la cabeza, dejándole claro que el pelo rizado la hacía parecer más gorda y que no estaba dispuesta a desenredárselo todos los días. Su padrastro era carnicero. El olor a sangre fresca lo tenía muy metido en la cabeza desde que era niña. Por intentar cortarse las venas y por haber simulado el ahorcamiento de varios perros sin éxito, había estado ingresada dos veces en un centro de salud mental para menores.
Así que pensó que lo ideal era taparles la boca a todos.
Uno a uno, los llevó a casa. Les echó un somnífero en la coca-cola, y cuando ya por fin dormitaban sobre la mesa, los recostaba y los ataba usando unos soportes que había colocado hábilmente en los extremos. Después, cogía el hilo de pescar de su padre, enhebraba una aguja y les cosía los labios en zigzag, esperando que ya no tuviesen ganas de hablar más de ella. Era un poco sangriento el tema, pero a ver si de esa forma se callaban de una vez.
Pero casi terminaba de coser cuando los chicos se despertaban, retorciéndose de dolor. Sobrecogidos y llorando, la amenazaban con matarla. Marieta soltaba unas carcajadas. Les decía que eran unos caguetas, que iba a enseñar a todo el instituto las fotos que les había hecho, y así se acababan las maldiciones.
Los chavales terminaban desmayándose, sumiéndola en la decepción más absoluta, pues lo que ella quería era que fueran conscientes de todo el proceso, igual que ella lo había sido de sus gamberradas.
Así que, viendo que no iba a poder tenerlos despiertos todo el rato sin desmayarse, les descosía los labios, los espabilaba con otra coca-cola y los echaba a la calle por la puerta de atrás, prometiéndoles otra noche de "juerga" si contaban esto por ahí.
Comentarios (19):
José Gómez González
17/11/2018 a las 20:06
¡Híjole!, buena historia, no hay fantasía como en el que leí que me tocaba (experimento) pero este de Lunaclara me ha dejado perplejo. Mujer traumatizada por el “bullyng” de sus “compañeros. Acostumbrada a la sangre y me imagino que ha “dormir con somníferos” a los animales y por ende a las personas. Se debería ampliar como una novela corta para disfrutarse mejor, sobre todo a los amantes del terror. Felicidades.
John Doe
18/11/2018 a las 05:33
Hola Lunaclara, primero gracias por pasarte a leerme. Segundo, que gran relato el que has construido, lleno de perversidad y locura, con un personaje verosímil que uno como lector lo imagina de forma certera y que va guiando la narración con un ritmo frenético y eficaz que hace que uno como lector se enganche con la trama.
Ulises
18/11/2018 a las 13:13
Hola Lunaclara,
Muy buen relato! Me ha resultado muy fácil de leer y de entender, así que te felicito por la claridad del texto. Además, ya no solo me gustó tú forma de escribir sino que el argumento me pareció muy entretenido también. Enhorabuena!
Mi texto es el número #112, por si te quieres pasar 🙂
marazul
18/11/2018 a las 19:51
Hola lunaclara:
Has escrito un impactante relato y yo que conozco tus anteriores relatos me doy cuenta de que has evolucionado en los temas. En lo referente a la forma todos vamos aprendiendo y creo que mejorando. Y en los argumentos veo como algo muy positivo no encasillarnos. En el caso del “experimento” nos presentas a una psicópata que ya apuntaba desde niña y que se acentúa con el rechazo social que padece.
Así que te animo a seguir indagando y descubriendo el lado más oscuro del ser humano je,je…
Encantada de leerte, lunaclara
Pilar
18/11/2018 a las 23:09
Hola Lunaclara,
Menudo miedo me has metido en el cuerpo!!! Vaya cómo se las gasta Marieta, cuánta sed de venganza y no me extraña porque los del insti eran muy crueles con ella, que bastante tenía ya con su enfermedad y una familia desestructurada… Lo que no me cuadra mucho es cómo no iban a contar las víctimas lo que sucedía en el sótano si salían de allí con los labios en carne viva…
En fin, como ya te han dicho, es material para algo más largo, muy gore, eso sí. ¡Adelante con ello!
Lo he disfrutado, que es lo que cuenta, gracias a tu buena redacción e imaginación sin tabúes!!!
Abrazos y hasta la próxima.
Pilar, 33.
JUANA MEDINA
19/11/2018 a las 01:59
Hay que atreverse con la perversidad y la psicopatía! Lo has hecho muy bien, porque en medio de su crueldad, uno siente compasión por todo lo que esta chica ha tenido que sufrir. Bravo.
Gracias por tu visita y tu comentario.
felicidades y buen año.
el chaval
19/11/2018 a las 18:43
Hola Lunaclara, ¡Jo! con la Marieta, vaya venganza. Supongo que una persona que se encuentre en la debil situación en la escuela, instituto o trabajo, ha de pensar en sistemas de vengarse de todos. Lo lamentable es que también se llega al suicidio.
No puedo dar la aprobación al sistema, pero cada uno obra con la conciencia que le dicte su sufrimiento.
No encuentro lo que piden para este mes de noviembre. y es: una historia de amor y un grito.
A seguir escribiendo que no es fácil encontrar una historia cada mes.
Buen final de año y mejor el próximo (51)
Lunaclara
19/11/2018 a las 20:17
Chaval, la historia de amor es optativa. Y el grito, se sobreentiende al principio… Gracias por leerme!!
Conrad Crad
22/11/2018 a las 15:33
Hola Lunaclara,
Tu relato parte de una buena idea y de un personaje potente. La psicopatía y el bullyng dan para mucho. Al leer la historia, sin embargo, he tenido la sensación de que estaba escrita de forma precipitada y que te acomodabas en lo superficial y en el estereotipo. Es tan solo mi opinión. Un personaje como “Marieta” merece que profundices en él y le dediques trabajo y tiempo. Tienes en tu relato todos los ingredientes para hacer un buen caldo.
Un saludo. Nos leemos.
Josè maría
22/11/2018 a las 19:56
Hola Lunaclara buen relato de terror .Felices fiestas y espero leerte mas ,mi relato es el 65
el chaval
23/11/2018 a las 12:11
Hola Lunaclara .Eres muy amable por tus palabras a mi relato.
Efectivamente otros compañeros me avisan sobre los tiempos que trataré de fijarme más.
La madre es una habitante de la casa como se dice al principio, pero nadie sabe lo que hace, sólo ella.
Muchas veces manda la extensión del relato, y otras tantas, que no haces caso de los consejos de leer y releer antes de enviarlo.
Cómo hablas de ofensa, si solo con tu pseudónimo nadie se puede sentir ofendido
Héctor Romero
23/11/2018 a las 17:20
Como un cortometraje leído. Lo he disfrutado mucho. Está tan fluido y tan limpio que es inevitable imaginar cada una de las escenas. Congratulaciones. Espero volverte a leer el 2019. Desde ya felices fiestas navideñas.
Laura
25/11/2018 a las 12:54
Hola Lunaclara.
Vaya con Marietta. Pero me quedan algunas cositas poco claras, que ya algunos te han señalado: en primera, còmo evitar que los chicos hablen en la escuela-barrio-casa. En segunda, si era tan rechazada, ¿cómo lograba que fueran a su casa? ¿ Y familia de ella mientras hacìa esos experimentos? Por ùltimo, creo que es algo diferente simular el estrangulamiento de un animal (que es una simulaciòn) a coser realmente la boca a una persona (que no es simulaciòn, ya incluye crueldad, una conducta psicopàtica).
Creo que tu relato da para más, con un mayor desarrollo donde tal vez muestres como ella pasa de las simulaciones a la crueldad, mostrando de este modo su caída en este tipo de acciones, mientras sus padres prefieren ignorar lo que hace hasta que es tarde.
Mis saludos. Hasta la pròxima propuesta.
Que tengas un buen año nuevo.
Leosinprisa
26/11/2018 a las 08:38
Hola, creo que esa Marietta sabe como hacer callar bocas y boquitas, jajaja.
Muy acertado tu personaje, un poco psicópata, bueno, un poco no, pero se me hace simpática, aunque no me gustaría que me “invitara” a su casa. Tengo mucho aprecio a mi salud personal 🙂
Un relato muy entretenido, aunque como Laura, me gustaría saber que ardides utilizó para engañarles y atraerlos a su casa cual anillo único.
Ha sido un placer leerte. Un saludo.
Osvaldo Vela
29/11/2018 a las 11:10
Hola Lina Lara. Que tenga tan atrevido manejas en esta ocacion: la locura por bullying.
El miedo a las maldades en el trato de los compañeros, por el abuso constante, la obligó a responder con agravio. En su extravío, ella buscaba vengarse despertando pavor con sus atrocidades.
Y mira que se decepcionó, pues aquellos abusivos se desmayaban del miedo. Cuando, lo que ella buscaba era que estuvieran concientes para que sufrieran como ella.
El chantaje de exhibirlos en su pobreza de carácter era lo que le permitía repetir su experimento con cada uno de ellos. Buen desenlace.
Te felicito.
Deseo que disfrutes de unas bellas fiestas navideñas en compañía de los tuyos.
Dios mediante nos leemos en enero.
Gracias por tu visita a mi texto.
Osvaldo Vela
29/11/2018 a las 11:15
Lunaclara, el corrector automático se atrevió a cambiar tu nombre. Puede haber sido por pavor a lo leído.
Una disculpa.
José Gómez González
18/12/2018 a las 00:00
Con respecto a tu comentario sobre mi relato, respetuosamente te digo lo siguiente: Si es un relato triste, era un mensaje de tristeza; también considero que las frases de los diálogos son largos, trataré en lo sucesivo corregir este error para que sean atractivos. Muchas gracias por tus observaciones tienes razón. Felicidades.
Lunaclara
30/12/2018 a las 12:57
Gracias a todos! Siempre aprendo mucho de cada uno.
Felices Fiestas y que venga un gran Año Nuevo repleto de muchos escritos!!
Un abrazo fuerte!
Alex Cea Navarro
07/01/2019 a las 17:03
Me esperaba un final más “Gore”, pero ha sido “para todos los públicos”.
…como los vampiritos que brillan, que a mi no me convencen pero han vendido millones de libros y hecho varias películas super taquilleras.
Es uno de esos textos en los que habría que eliminar la restricción de las 750 palabras para que nos describas más detalles de los personajes, de sus historias y del entorno.
Es decir: quiero más. Y si quiero más, es que el texto es bueno.
Felicidades.