<< Volver a la lista de textos
En tres actos. - por Patricia RedondoR.
I
La mira y se sonríe.
-¿Qué pasa, que no confías en los hombres?
-Para nada- contesta ella hacienda una mueca.
Las luces de la discoteca giran enrededor, la música está tan alta que les obliga a estar pegados uno a otro si quieren entenderse. Los dedos de él llegan a rozar su mano, a veces su cintura.
-Una mala experiencia será…
-Una no, dos.
Ante la cara de sorpresa del hombre, sonríe y prosigue.
-Calcula. La primera fue una relación de casi diez años que acabó dejándome madre soltera al cuidado de un chavalito. Bueno, eramos muy jóvenes, no podía acabar bien. La segunda fue peor. Después de veinte años de convivencia, casados , con hipoteca pagada, en fin, con el futuro asegurado, se encuentra con una antigua novia, se vuelve a colgar de ella y si te he visto no me acuerdo. ¡Como para fiarse!
Él le guiña el ojo, la toma de la mano y se dirige hacia la pista.
-Bueno, pero nada que te impida bailar, ¿verdad?
II
Sentadas a la mesa de la cafetería, una frente a otra. La mujer de más edad bebe lentamente su cubalibre mientras observa a su compañera. Tras dejar el vaso sobre la mesa espeta:
-¡Chica, es que estás fabulosa! Cambiadísima, has rejuvenecido diez años. Te lo digo en serio.
Ella exhibe una sonrisa, tan amplia, que parece que se le quiere salir de cara.
-Estoy feliz, es cierto. La verdad es que jamás pensé que esto volviera a pasarme. ¡A mi que era la negación personificada! Tenía un miedo terrible, supongo. Pero ahora he vuelto a vivir. Y sí, he rejuvenecido. La emoción, el nerviosismo, las mariposas en el estómago…¡Dios, si me comporto como una adolescente!
Se ríe mientras se tapa la cara con las manos, en un gesto entre asombrado y divertido. Su amiga le toma una mano con dulzura y mirándola a los ojos le dice:
-Te lo mereces. ¡Has sufrido tanto! Mereces tener felicidad en tu vida. Me alegro muchísimo por ti.
Toma la copa y hace un gesto de brindis. El tintineo de los vasos al chocar suena como una premoción de tiempos de gozo y regocijo.
-¡Por el amor en MAYÚSCULAS!
III
-No me montes una escena por favor.
¿Una escena? ¿Por qué? Mira empecinadamente sus manos por que no puede elevar la vista y encontrarse con los ojos de él. Hace tiempo que ha dejado de escucharlo. Su perorata , sus palabras amables, sus excusas. Suena a falso. Todo suena a engaño. Un enorme tejido de embustes. Desde el principio. "Hay una razón suprema", le oye decir. Lo estúpido que es el corazón, esa es la única razón que alcanza a atinar. El corazón es estúpido. Cree, fracasa, asiste a su propio fracaso y vuelve a creer para fracasar de nuevo. Recuerda con amargura aquella frase que decía un amigo: “El amor son dos personas tirando de una goma. Hasta que uno de los dos se cansa, la suelta y le pega al otro con la goma en las narices” ¿O quizá lo leyó en algún sitio? No lo sabe, no se acuerda. Solo es capaz de presenciar su propia descomposición. Porque está desintegrándose por dentro. En un intento por consolarla, él le toma las manos, que ella retira. ¡Torpe!¡Absurdo!¿Qué pretende? “Quedamos amigos” ¡Ja, ja ja ja ! Una risa burlona resuena como un trueno en su cabeza. Amigos….La goma elástica restallando con fuerza en sus narices. Aguanta el golpe, ridícula. Te lo mereces, te lo mereces todo por idiota.
El se levanta y se va. Solo entonces acierta a levantar la cabeza para ver como se aleja su espalda ancha y un poco encorvada. Calle abajo, con las manos metidas en los bolsillos, arrastra consigo los últimos vestigios de su historia de amor, como el viento barriendo las hojas de otoño.
El camarero le dice con suavidad, sin atreverse a mirar su cara descompuesta, los ojos enrojecidos por el llanto:
-La cuenta está pagada.
– El servicio por favor.
-Sí, bajando aquellas escaleras a mano izquierda. No vaya usted a tropezar. El sótano está un poco oscuro.
Cierra la puerta tras de sí. Nadie debe enterarse. Pero la decepción, los sueños rotos, se le encaraman a la garganta y pugnan por salir. El ronco sollozo se convierte en un grito, un estertor de sus últimas esperanzas.
Otro experimento fallido.
Comentarios (20):
M.L.Plaza
17/11/2018 a las 22:17
Hola Patricia.
Me encanta que estés de vuelta.
Tu historia de amor me ha parecido preciosa y real como la vida misma.
El final me ha parecido perfecto para el texto y para cumplir con el reto del mes. Sinceramente, me ha dejado deslumbrada.
Ha sido un auténtico gustazo leer tu relato.
Saludos
Otilia
18/11/2018 a las 10:50
Hola Patricia:
Gracias por leer y por tu amable comentario.
Tu relato me ha gustado y se lee con fluidez. Una historia muy real y bien llevada.
Por aportar algo, creo que sabrás que la raya de los diálogos no es esa. Es de mayor longitud que el guión y se introduce mediante el atajo (Alt+ 0151).
Buen trabajo. Saludos.
Javier Galdeano
18/11/2018 a las 17:56
Hola Patricia:
Me ha encantado la perspectiva que nos ofreces. Jamás se me hubiera pasado por la cabeza enfocar el texto así. Además se nota que hay trabajo en el texto, está hecho a conciencia.
Buen trabajo!!
Saludos.
Ofelia Gómez
19/11/2018 a las 02:17
Hola Patricia
Muy buen relato. Y en el momento justo agregas “La goma elástica restallando con fuerza en sus narices” o sino “como el viento barriendo las hojas de otoño.” Excelente!
Un detalle, me parece que podrías separar en varios párrafos el tercer acto. Haría la lectura más fluida. Pero nada, me ha gustado leerte.
Saludos
Dante Tenet
19/11/2018 a las 04:16
Hola Patricia:
Me ha gustado, fluye , es amargo pero, muy bien escrito.
Bien la forma en que usas el desafio.
Nos estamos leyendo
Bea
19/11/2018 a las 12:51
Hola Patricia:
Que relato tan bonito y desgarrador a partes iguales, igual que comentan los compañeros, real como la vida misma.
Lo que me ha gustado especialmente es que estructures los saltos en el tiempo es esa especie de actos. Me ha resultado muy fácil de seguir el relato así como la historia.
Solo me queda felicitarte por el trabajo realizado este mes porque me ha gustado mucho.
Si te apeteciera pasarte por el mío, estoy en el 44.
¡Felicidades, nos leemos!
JUANA MEDINA
19/11/2018 a las 15:35
Salud, Patricia:
Ante todo, muchas gracias por tus comentarios a mi relato.
Aquí estoy devolviendo una visita con renovado placer.
Creo que de tu historia me gusta todo: la forma elegida, el lenguaje, el ritmo y sobre todo la verosimilitud y concreción de una historia que debe ocurrir día por medio.
Has mostrado una realidad que a más de un@ le vendría bien leer.
Un abrazo y los mejores deseos para un 2019 con buena literatura.
Lucy J.S
19/11/2018 a las 16:49
Patricia, primero gracias por tu comentario y segundo me ha encantado tu relato. Muy original la manera que encaraste el reto y cómo se refleja el fracaso en el amor, cerrando con un final perfecto. Sigue así, saludos!!
el chaval
20/11/2018 a las 12:17
Hola Patricia. Por regla general estas fases de la vida, le suele pasar más a las mujeres.
Lo peor es cuando a la madurez te llega el problema como explicas en tu tercer acto.
Muy bien escrito y descrito, pero cuidado con las rayas, han de ser largas .
Un cordial saludo, buen final de año y mejor el venidero.(51)
el chaval
20/11/2018 a las 17:25
Vale Patricia, quilómetro según la RAE está en desuso.
Te doy la razón otra vez: Eugeni siente, no sentía.
Ya pensaré en alguna historieta de informática, cuando llegue la ocasión. Siempre buena claro. Saludos de nuevo.
Isabel Caballero
20/11/2018 a las 21:03
¡Ayayay Patricia! Pobre mujer la de tu historia.
Un “deja vu” en tres actos y cierre final. El sótano y alarido cumple con el reto sobradamente, y además con el plus del amor “desamor”
Especialmente remarco el monólogo interno, el auto machaque emocional, el derrumbe del amor propio, y la desesperación final.
Hasta pronto compañera.
Patricia Redondo
20/11/2018 a las 22:49
Gracias a todos por vuestros comentarios!! Voy devolviendo las visitas poco a poco por que ando de lio estos días, pero llegaré a todos.
Supongo que habrá post navideño (aunque no desafío) , ya me extrañaria a mi que a Iria y a Tomeu se les pase felicitar las fiestas 🙂 , pero por si acaso , muy felices fiestas navideñas a todos, buenas lecturas y mucha inspiración (aunque ya hay muchisima por aqui).
Nos leemos!
Conrad Crad
21/11/2018 a las 12:19
Hola Patricia,
Creo que muchas mujeres, y hombres también, habrán sentido en sus carnes la historia como propia. Me gusta mucho esos tres actos que has elegido para contarla y genial el final, con la protagonista dando rienda suelta a su desesperación y a su fracaso en ese espacio, impersonal y sucio, que es el aseo de un bar.
Gracias por tus comentarios a mi relato
Nos leemos.
Lagarto
22/11/2018 a las 00:16
Hola, Patricia.
Bueno, pues que me ha encantado la forma que tienes de escribir. Las conversaciones me agarraron y me llevaron en volandas. Un paseo muy bonito, sobre todo al principio, que me resultó muy real. Todo un gusto.
Sobre la historia, pues nada, como la vida misma.
Me alegra haberte leído.
Un saludo.
Lagarto
22/11/2018 a las 17:34
Hola, Patricia.
Estoy de acuerdo con lo que dices sobre los giros argumentales de última hora en estos textos tan cortos. Es una manía que me intento quitar. Según terminaba tu relato, de forma inconsciente, esperaba alguna vuelta de tuerca. Quizás porque en mi cabeza es lo típico. Pero de un tiempo a esta parte creo que es más natural y bonito dejar que la historia siga su curso. Y lo he comprobado en tu historia.
Así que la próxima vez lo intentaré más fuerte con la mía : )
Muchas gracias por tu comentario.
Osvaldo Vela
23/11/2018 a las 17:51
Hola Patricia.
Que forma tan original has escogido para plantear tu taller del mes; un escrito en tres actos. El primero para cotar los fracasos anteriores. El segundo en busca de apoyo al encontrar un nuevo aliciente en la vida. El tercero para gritar el nuevo fallo y cumplir con el reto.
Los tres actos, son completamente independientes y bien llevados. No tuve ningún tropiezo para la lectura. Lo hice de un solo tirón.
Me encanta la forma en que expresas que la ilusión cambia a las personas. “chica te ves fabulosa. has rejuvenecido como diez años. las emociones de la chica que siguen como respuesta las has manejado tan bien que me calaron hondo.
Te felicito.
Las Navidades se acercan. Deseo que éstas estén llenas de bendiciones para todos los tuyos.
nos leemos en enero.
jose maria
24/11/2018 a las 19:43
Hola Patricia ,no tengo mucho que añadir ,a los comentarios de los compañeros ,mas que decirte que me ha gustado tu relato ,pero …me he bajado el diccionario en el móvil y palabra que tengo duda ,la miro algo que no hacia antes .La palabra enrededor esta mal escrita va separada también hay otro fallo al decir, hacienda una mueca.es haciendo una mueca . solo eso ,a culpa la tiene los que me ponen deberes jijiji ,es broma son errores menores ,me encanto tu relato .
Felices fiestas y espero leerte más
jose maria
24/11/2018 a las 19:47
hola otra vez, se me fue una l ,jajaja
Laura
27/11/2018 a las 11:13
Hola Patricia.
Gran historia, con una expresiòn magnìfica: la de la goma elàstica como una burbuja de mentira que estalla. Grandioso.
Oye, me ha quedado algo extraña la palabra enrededor, que ya te señalò jose maria, no la pude encontrar asì como tú la escribes.
Mis saludos. Hasta la pròxima propuesta.
Que tengas un buen año nuevo.
isan
04/12/2018 a las 20:33
Hola Patricia:
Te comento primero alguna cosilla de forma que yo cambiaría.
“…contesta ella hacienda…” HACIENDO.
“Las luces de la discoteca giran enrededor…” enrededor no es ninguna palabra que admita la RAE. Valdría “en rededor”, alrededor o, incluso, “al rededor”.
“…Bueno, eramos muy jóvenes…” éramos con tilde.
“…se vuelve a colgar de ella…” Yo pondría se vuelve a colgar por ella ya que de ella lo imagino que se cuelga literalmente.
“ Mira empecinadamente sus manos por que no puede elevar…” este por que debe ir junto: PORQUE sin tilde ya que es respuesta a la pregunta que le han hecho “por qué”. Hay por ahí otro “porqué” junto y con tilde que no es el caso: “explícame el porqué de tu actitud”
Hay un par de comas separadas de la palabra que le precede..
¡Torpe!¡Absurdo!¿Qué pretende? Poner espacio en blanco entre los signos de exclamación y entre exclamación e interrogación.
La raya del guión (—) se consigue pulsando a la vez las teclas control+alt+la raya que se encuentra en el bloque numérico o, también, pulsando alt+0151
“Otro experimento fallido” Aquí me has matado por considerar todas sus vivencias amorosas como experimentos, cuando se ve que ella actuaba con total entrega. Tal vez te ha podido el hecho de tener que encajar el reto del mes por algún sitio, pero hay momentos más oportunos, por ejemplo en el diálogo con la amiga. Incluso si desaparece, con lo anterior ya se ve que ha habido un fracaso. Creo que nadie te lo habría hecho notar. Para mi gusto este final desmerece un buen relato.
Me ha parecido un estupendo relato por la forma de presentarlo, por la estructura y por la pasión y el dolor que transmite. Especialmente me ha gustado la forma en la que has trasmitido esa sensación de fracaso y de culpabilización, tan peligroso como inmerecido, pero tan real en la vida. También me ha gustado el diálogo del camarero.”La cuenta está pagada” me ha sonado como un último insulto del novio.
Ha sido un placer.