Literautas - Tu escuela de escritura

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UN ERROR CORRECTE - por TadaR.

A las tres de la madrugada se escuchó un grito que provenía del sótano de la vivienda. Nadie más podía saberlo, pero el experimento había salido mal. Otra vez.

Pablo, era una de esas personas que si se proponen algo, luchan día y noche hasta conseguirla. Él estaba convencido de que encontraría la solución, lo que no sabía era que las soluciones de hoy, al día siguiente se convierten en errores que nos ayudan a formular nuevas preguntas.

Todo comenzó, cuando una tarde de invierno, mientras ayudaba a su madre a limpiar el sótano, vio una telaraña. Él, también amigo de la fotografía, en lugar de sacar la telaraña pidió a Tada que la fotografiara. Cuando estaba en la cama, aburrido y sin saber que hacer, se le ocurrió la loca idea de intentar construir su propia telaraña para poder subir-se encima.

Cuando ya sabía lo que quería hacer, dedujo que debía hacerlo en el mismo lugar que las arañas reales, por lo tanto en el sótano. Así, que dicho y hecho, cuando el reloj marcó las 12, bajó de puntillas escalón por escalón en silencio.

Una vez allí, miró a su alrededor buscando el material perfecto para hacer su telaraña. Al fondo, en una caja detrás del armario principal, estaba el papel higiénico. Inocente como era, pensó que el papel sería perfecto para su experimento.

Con un sorprendente ingenio, Pablo puso en marcha sus planes y con mucha cautela iba construyendo su tela desde dentro hacia fuera.

La noche siguiente, decidió terminar su experimento.

Como ya habrás intuido, la respuesta a la pregunta "¿La tela aguantará el peso de Pablo?" fue un No, pero él eso no lo afirmó hasta comprovar-lo.

Como consecuencia, se cayó de culo haciéndose un morado que más que morado era negro. Pasados solo unos segundos, su madre bajó corriendo y se encontró el resultado del fantástico experimento de Pablo. Llevó a Pablo a la cama y al día siguiente le advirtió que no querían que hiciera más experimentos en casa, y menos durante la madrugada.

Sin embargo, como ya sabemos, Pablo era un niño terco y la madrugada siguiente lo volvió a intentar.

[Todo el mundo debe cometer errores antes de llegar a su objetivo. Los errores nos ayudan a aprender y a pensar nuevas maneras de hacer. A veces tenemos que cerrar puertas que otros pensaban tener abiertas para que lo intenten de nuevo, decidiendo ellos mismos si finalmente las cierran o las dejan entreabiertas.]

"Cuando vino cerrar puertas frente a mí, pienso en desistir. Pero una voz aquí dentro, me motiva a que el intentara de nuevo …" Waldylei Yépez

Comentarios (5):

Ana Roda

18/11/2018 a las 10:55

Hola Tada.
Muy emotivo tu relato.
En mi modesta opinión únicamente creo que es mejor dejar que el lector saque sus propias conclusiones, no dárselas resueltas.
No obstante, me ha gustado.
Enhorabuena desde el relato 16

Luna Paniagua

19/11/2018 a las 15:51

Hola. Coincido con Ana, es un relato muy emotivo. Pensar en el pequeño obstinado en construir su telaraña me hizo sonreír. Por supuesto que lo volverá a intentar, je, je. Y apuesto a que lo conseguirá.
Un saludo,
Luna

El Apuntador Mudo

20/11/2018 a las 20:57

Hola Tada, me ha tocado comentar tu relato y con gusto lo hago.

Me ha gustado mucho tu cuento, es enternecedor, y transmite resolución además de tenacidad para conseguir los sueños que todos tenemos en nuestra vida.

Coincido con Ana Roda, para mi gusto, es mucho más entretenido y enriquecedor, que el lector descubra la moraleja del relato por su cuenta.

Creo que casi todos podemos identificarnos en alguna ocasión de nuestra vida con la fuerza positiva que transmite el protagonista de tu relato.

Nos leemos.

Saludos.

jose maria

21/11/2018 a las 16:04

hola Tada ,buen relato pero creo que el primer párrafo sobra y el final estoy de acuerdo con algunos compañeros cada cual que saque sus conclusiones o moraleja. Felices fiestas nos leemos mi relato es el 65

Nats

12/12/2018 a las 20:01

Hola Tada a mi me pareció el preámbulo para desarrollar un bonito cuento infantil… te animo a intentarlo, es muy bello y constructivo. Concuerdo con los demás y s que la moraleja puede introducirse con palabras menos obvias o simplemente dejarlo al análisis y conclusión de cada lector.

Si aún andas conectado te invito a que me leas en el 13.

Un abrazo desde Colombia

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