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Alquimia moderna - por M.L.PlazaR.

Ay Laura, querida mía, qué cerca estamos de ser ricos. En cuanto consiga que estas bacterias caguen, nos hacemos literalmente de oro. En la universidad ya lo hemos logrado, y no fue nada del otro mundo. Por eso estoy aquí, en el sótano de mi madre, día y noche. Ya se sabe que cuando se trata de defecaciones pueden ocurrir en cualquier momento y hay que estar al loro. Pero en un máximo de una semana lo consigo. A no ser que me haya hecho con un cargamento de estreñidas. Es lo que tiene comprar por Internet. Pero yo soy optimista.
Me he montado un laboratorio en condiciones, con biorreactor y todos los extras que he ido encontrando en los catálogos chinos. Lo único que he comprado por aquí es el cloruro aúrico. Es que lo de recibir líquidos tóxicos por correos me parece demasiado. Solo falta que se presente la policía a husmear. A ver cómo les hago entender que lo mío es alquimia moderna, que sólo quiero el cloruro para convertirlo en oro.
Entre unas cosas y otras, al final me he gastado una pasta. No te creas que esto de la ciencia es gratis.
Aquí tengo a las estrellas del negocio, las bacterias cupriadivus (hay que ver el nombrecito que les fueron a poner a las pobres), mis churris queridas. Bien calentitas en el biorreactor en ocho horas tienen que empezar a cagar el oro que metabolizan del cloruro aúrico. Y yo, a recoger cagarrutas hasta hacerme rico. Hoy el precio del oro estaba a treinta y cinco mil euros el lingote, ahí es nada.
En cuanto cobre por la primera entrega, nos vamos a Bali de vacaciones. He estado mirando fotos y, oye, es una preciosidad. Así que nos pillamos diez días y a vivir como reyes. Es que desde que me decidí a darle un toque Midas a la vida, le estoy cogiendo gusto a esto de la monarquía.
Después tengo que buscar un lugar representativo para instalarme. Este sótano para empezar no ha estado mal, las cosas como son. Pero en nada voy a estar a otro nivel. Cuando trabajas con oro, la imagen es importante, tengo que transmitir confianza y seguridad. Solo faltaba que se dudara de la calidad de mi producto por estar metido en un antro. Porque mis bacterias, después de tí, son lo mejor del universo. ¿O será al revés?

¡Joder, ha habido una explosión en el biorreactor.! ¿Qué les ha pasado a mis churris? Pero si solo tenían que cagar, y a las condenadas les ha dado por explotar. No sé si las habré cebado demasiado.¿Ahora qué hago yo con cien mil bacterias asadas a las tres de la madrugada?

Comentarios (17):

Jose Luis

17/11/2018 a las 20:13

Hola
Interesante monólogo el que has escrito. No veo historia de amor por ninguna parte, más allá del amor por el oro que siente el personaje narrador, pero en conjunto la escena que has creado está entretenida, y hasta tiene un punto de humor, que no le viene nada mal. El cuento me ha gustado bastante. Y eso que se podría haber alargado un poco más.
Un saludo

Paola Panzieri

18/11/2018 a las 11:14

Hola M L Plaza

La historia es muy buena, me ha gustado y me he reído un montón al final.

Según iba leyendo, me daba la sensación de que estaba asistiendo a un diálogo telefónico en el que oyes solo lo que dice el prota. Quizás deberías de experimentar esta opción…

Es una opinión personal, le daría movimiento, y en medio de la llamada… explota el bioreactor

Enhorabuena y saludos

Patricia Redondo

18/11/2018 a las 11:17

Muy divertido y con toques geniales. (Como que se monte el laboratorio comprando piezas en los catálogos chinos o la frase “después de ti son lo mejor del universo ¿o será al revés?). Me he reído un rato leyendo el texto y creo que es lo que se pretendía. Así que objetivo cumplido.

Felicidades.

Nos leemos!

isan

18/11/2018 a las 17:27

Hola M.L. Plaza:
Como suelo hacer siempre siguiendo el esquema de análisis, te comento alguna cosilla de forma que me ha parecido que habría que cambiar.
“Ay Laura, querida mía,” el vocativo va entre comas; Ay, Laura, querida…Por otro lado, no estoy seguro, pero la interjección ay debería ir entre signos de exclamación.
“el biorreactor.! El punto anterior al signo de admiración no se pone.
“demasiado.¿Ahora” Separar la interrogación del punto anterior.“
“…de recibir líquidos tóxicos por correos…” Correos es una empresa concreta de envíos postales, por lo que debe ir con mayúsculas. Si se trata de un servicio genérico sería con minúscula a no ser que se refiera a varios correos.
“…cloruro aúrico.” Si es cloruro de oro será áurico.
“…que sólo quiero el cloruro…”La palabra solo no lleva tilde en ningún caso, pero como está arraigada su acentuación se aconseja no hacerlo. Posteriormente hay otro que no lleva tilde.
“…después de tí,…” ti sin tilde. A veces nos confundimos con “tú” que sí lleva.
“…le estoy cogiendo gusto a esto de la monarquía.” Parece un tanto forzado este comentario aun sabiendo que hablamos del rey Midas.
Me ha resultado extraño que el relato está presentado en forma de monólogo. El narrador en primera persona hablando con su pareja, colega o amiga. Todo el relato explicando qué hace. Tal vez si se lo dijera a sí mismo lo vería mejor ya que la aparición de Laura es indiferente para el fondo. Así que no es un diálogo propiamente dicho.
El tono del lenguaje y la atmósfera creada me han parecido muy buenos con una explicación que justifica perfectamente el trabajo científico desarrollado.
El meollo de la cuestión, el fondo del relato, ha creado buenas expectativas y el final ha sido, además de explosivo, muy adecuado.
Has sabido ir encajando la frase de la propuesta cuando lo has estimado oportuno siguiendo la idea de no copiarla literalmente. Lo que no veo por donde anda el reto opcional de la historia de amor aunque tangencialmente aparezca Laura.
Como resumen, me ha parecido un relato con una buena idea y bien desarrollado en un tono de humor.
Ha sido un placer.

miguel_madriles

18/11/2018 a las 18:23

Hola. Relato divertido, con un final bueno. Se lee fácil y te saca una sonrisa. Has conseguido uno de los grandes objetivos de la literatura. Enhorabuena.

Laura

19/11/2018 a las 11:15

Hola M.L.Plaza.
Me he divertivo con tu relato, y sorprendido con la calma con que el protagonista toma lo de las bacterias asadas (Le sugerirìa una buena salsa y a probar què resulta), màs si se ha gastado una pasta, lo que debe haber sido más que considerable.
Isan te ha señalado cuestiones varias de tildes y comas con vocativos, no vuelvo por allì.
Mis saludos y hasta la pròxima propuesta.

Lagarto

19/11/2018 a las 11:49

Hola M.L.Plaza.
Que te puedo decir. Está perfecto. Es un cuento de la lechera, radioactivo, y súper divertido.
Me lo he pasado muy bien.
Gracias por comentarme.
Un saludo.

Fortunata

19/11/2018 a las 14:00

Hola

Muy divertido “cuento de la lechera”. Te felicito. Está superentretenido y muy bien escrito.

Saludos!

Luna Paniagua

19/11/2018 a las 17:53

¡Hola! Muy divertido, je, je, y tiene mucho ritmo. Me lo he pasado muy bien leyéndolo, ¡se hace corto!

IreneR

20/11/2018 a las 11:04

Buenas, M.L.Plaza.

Me ha gustado mucho tu relato, me ha parecido muy entretenido, y el tono que empleas, me resultó muy original. Creo que lo has sabido llevar muy bien.
La historia de amor, bueno, a medias, está Laura, y se ve que la quiere, pero tampoco creo que pueda considerarse lo que nos presentas como historia de amor.

Isan ya te ha dicho todo lo que había señalado yo, así que no me repito.

Buen trabajo.

Un saludo.

Ulises

20/11/2018 a las 15:19

Hola M.L.Plaza,

Me ha gustado mucho la historia, sin duda la forma en la que la cuentas aporta mucho positivamente y hace que el que lo lea se entretenga y disfrute. Felicidades!

Conrad Crad

20/11/2018 a las 19:07

Hola M.L.Plaza,

Todo un personaje, este que presentas. Yo creo que podría conocer a unos cuantos parecidos.

Creo que manejas muy bien el humor y la sátira y eso hace que tu relato sea muy ameno y entretenido.

Nos leemos. Un saludo.

Osvaldo Vela

20/11/2018 a las 21:10

Hola M.L. Plaza, nada como una imaginación versátil y humorística como la tuya para obtener buenos resultados.

Desde que tu personaje menciona que hay que esperar que unas bacterias defequen y agregar que el es optimista, pues no cree que le vayan a salir estreñidas, aunque las compró por la red.

De allí en adelante yo esperaba el desenlace con una sonrisa. y vaya que terminó explosivo.

Felicitaciones por tu texto y saludos.

Te deseo unas felices fiestas navideñas en compañía de tu familia.

Ofelia Gómez

21/11/2018 a las 00:54

Hola M.L.Plaza
¡Cuántos sueños terminan como el de tu seudo científico!

Muy buen relato, con deslices risueños para el lector, no para el protagonista que ha gastado su buen dinero haciéndose de un laboratorio adquirido por internet.

Algunos puntos y tildes ya te los han señalado.

Felicitaciones y nos seguimos leyendo.
Saludos

Carmen Ramacciotti

22/11/2018 a las 13:19

Hola M.L.Plaza. Tu relato me ha encantado, ágil, divertido y con algunas acotaciones con mucha chispa. El cuento de la lechera moderna, como el título de tu cuento. Ya te han señalado los desaciertos para su corrección y no abundaré en ello.
Enhorabuena. Nos seguimos leyendo.
Saludos.

Isabel Caballero

23/11/2018 a las 10:09

¡Vaya ejercicio original que te has marcado M.L.!, y con el plus de utilizar la segunda persona. La escatologia elevada a parodia. Una sátira bien llevada, con ritmo, ironía máxima e inteligencia narrativa. Lástima que el experimento fallara pues si no, fijo que las heces reconvertidas terminarían cotizando en bolsa.
La imaginación al poder M.L.

Osvaldo Vela

24/11/2018 a las 14:30

M.L. Plaza.

Gracias por insistir y lograr una palabra mas apropiada a lo que quise comunicar:”pronóstico”. Ya actualicé el cambio.

Gracias a la insistencia de tu punto de vista, yo asimilo dos cosas. Una: eres maestra. Otra: si no lo eres tienes alma de maestra.

Gracias por tus buenos deseos navideños.

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