<< Volver a la lista de textos
LA LÍNEA IMAGINARIA - por MARÍA VILA REBOLOR.
Web: https://wordpress.com/stats/insights/mareaescribana.wordpress.com
La cueva llevaba tantos años produciendo jarrones, lámparas, vasijas, bolas, que nadie conocía con seguridad su antigüedad y los muertos no habían dejado recuerdos. Lo que sí recordaban bien temprano, cada mañana, era que el verdadero infierno no venía de los hornos de cristal sino de una línea imaginaria trazada por el ejército XXI, que decidía quién podía salir y entrar del campamento de refugiadas. Los militares haciendo de pastores despiadados, abrían y cerraban la verja que mantenía en el redil a las refugiadas , como borregas, sin más alternativa que balar ante tanques colosales, y entre bombas y ametralladoras.
Aquella mañana, en el punto de control militar, Moisés, un soldado poeta hacía guardia, se sentía más borrego que pastor. Nunca había matado a nadie.
El campamento de refugiados latía, como cada mañana, con los mismos sentimientos, hambre, frío, pobreza material agolpada en la línea imaginaria. A trompicones, impulsados por el corazón y el estómago, personas de todas las edades y condición esperaban para cruzar la frontera.
– Como cada mañana, los mismos puñales de la misma rueda que gira el engranaje de la ocupación militar – pensaba Moisés mientras observaba a una mujer, cargada con maletas, esperando en primera fila pasaporte en mano.
Dentro, en el taller de cristal, el cristalero soplaba creando una burbuja de vidrio.
NOTA:Cuando hablo de personas, individual o plural, utilizo el femenino, por ejemplo, personas refugiadas. Así no hay distinción de sexo.
Comentarios (4):
Bea
19/12/2016 a las 13:57
Hola María:
Tu relato me ha parecido muy interesante y muy actual y conocido, desgraciadamente.
Me parece que has conseguido plasmar a la perfección tanto las sensaciones como los pensamientos y sentimientos de los integrantes del campamento.
El final me ha dejado un poco desconcertada, es como si se hubiera quedado el relato a medias, o esa a sido mi percepción.
La nota me ha parecido bien, Per o no se si para el final de un relato…
Si te apetece pasarte yo estoy en el 88.
¡Felicidades, nos leemos!
Andrés
19/12/2016 a las 15:31
Hola María. Concuerdo con Bea: el final parece algo incompleto. Lamento no poder aportar más, pero tampoco soy muy experimentado. Sigue escribiendo… Felices fiestas.
MARÍA VILA REBOLO
19/12/2016 a las 18:58
Hola Andrés,
Gracias por leerme.
No sé qué número eres, para poder leerte yo también.
Sí, es que es la primera vez que participo y lo de montar una escena me ha confundido y en vez de cerrar el relato lo he dejado como localización de la historia…
La próxima vez cerraré el relato.
María VR
19/12/2016 a las 19:56
Salud Bea,
Gracias por tus comentarios, me han hecho sonreír.
Sí, es que es la primera vez que participo y lo de montar una escena me ha confundido y en vez de cerrar el relato lo he dejado como localización de la historia… o también podría ser sólo una reflexión de un soldado poeta.
¿Dónde pondrías la nota?
Creo que es importante acabar con la desigualdad en la literatura y esto de llamar personas me hace sentir que hablo en femenino…
la tesina del doctorado la presente en femenino y pareció una uena idea. Desde aquí animo a las literautas a comentar este tema.
Gracias.