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La Pradera - por AussiR.
Siempre suponía un reto arrancar.
Despues de trabajar toda la noche en el pub preparando café irlandes y lentos tragos de coctelería hasta las tres o las cuatro de la mañana, levantarse con el sol para coger el tren que nos llevaba al pie de la sierra resultaba tan dificil…
Nos impulsaba la ilusión de llegar temprano a la pradera; 1500 metros de serpenteante pendiente pedregosa. Suficiente dificultad para una madre cansada con sus dos cachorros dispuestos a tener listo el campamento lo antes posible, y poder aprovechar al máximo el tiempo en exploraciones que, no por conocer el terreno, resultaban menos emocionantes.
Siempre nos esperaba alguna novedad en aquella Naturaleza de pino mediterraneo, de huellas de jabalí, de refugio de montaña, de recolección de madera para mantener el fuego toda la noche, fría como alma de poeta.
Aquella Naturaleza, hogar de un zorrillo que una vez se comió todo nuestro queso, porque sabíamos que le gustaba, ofrecido con mano firme para darle confianza.
Nunca recogíamos setas para no robarle a los gnomos sus pequeñas casas con sombrero.
Buscábamos a los cantores en los árboles y nunca supimos, como en el juego de las parejas, qué pluma correspondía a qué trino.
Con las ramas que el viento y el hielo arrancaron en el invierno, ademas de dar de comer a la chimenea, construíamos preciosas chozas, protagonistas de nuestros juegos infinitos.
Elemento imprecindible en la mochila, siempre reluciente, afilada, muy suiza ella: la navaja.
La estrella y casi la excusa de nuestras excursiones, muy útil para abrir latas, comer, preparar las ramas con las que levantaríamos la cabaña, pero nunca, jamas, bajo ningún concepto "jugamos con la navaja".
El acuerdo, firmado a la entrega de la misma,en el octavo cumpleaños, idiscutible, pactado, asumido y siempre, siempre respetado.
Aquellos días corretean por mi memoria como los caballos salvajes por aquella pradera, y mis dos niños, tan serios, tan responsables, tan comprometidos con nuestras aventuras, hoy hombres, alguna vez me han contado que la pradera sigue allí, verde, limpia, guardiana de nuestros recuerdos.
Comentarios (10):
Marijuana
16/12/2016 a las 19:16
Qué bonita manera de de narrar Aussi, me gustaron las descripciones, el ritmo y la historia. Enhorabuena!
Si te quieres pasar por el 128 me ayudarían tus comentarios.
beba pihen
17/12/2016 a las 03:23
Hola, Aussi:
Tu texto me pareció muy poético y evocador. Está muy bien escrito.
Me parece que sonaría mejor “resultaba muy difícil”, en vez de “tan difícil”,ya que no le siguen puntos suspensivos ni nexos comparativos (como), o consecutivos(que).
Adelante.
beba- 192
Campanilla86
17/12/2016 a las 22:59
Hola!
No le encuentro ningún fallo , todo correcto ademas de lo que ya te han dicho de las comas hace una lectura fluida y fácil de leer.
Un saludo!
Mariano
18/12/2016 a las 20:18
Me ha gustado porque simultanea el realismo descriptivo con un tono poético, que transmite nostalgia pero sin cursilería. Sólo algún pero en cuanto a la redacción (colocación de signos de puntuación, párrafos), sobre lo cual no me atrevo a concretar porque no soy ningún experto. En definitiva: texto equilibrado, con buen ritmo narrativo y bonito.
Alex (Daisy)
18/12/2016 a las 20:29
Muy bonito y evocador relato, hasta para los que no hemos vivido experiencias similares.
Algunas cosas por corregir en la puntuación y entre algún párrafo, desde mi punto de vista no experto.
Adelante, que lo complicado siempre es empezar!!!
Cesar Henen
19/12/2016 a las 04:58
Hola Aussi, te reitero el agradecimiento por la visita a mi relato y con gusto te devuelvo la visita, son sin antes desearte felices fiestas.
No te que tuviste varios errores de acentuación en estas palabras: “Despues, irlandés, mediterraneo, robarle, ademas, imprecindible, jamás, misma,en, idiscutible”
Otro detalle que vi fue este:
Elemento imprecindible en la mochila, siempre reluciente, afilada, muy suiza ella: la navaja.
La estrella y casi la excusa de nuestras excursiones, muy útil para abrir latas, comer, preparar las ramas con las que levantaríamos la cabaña, pero nunca, jamas, bajo ningún concepto “jugamos con la navaja”.
En esos dos párrafos haces referencia a la navaja, si vas a hablar de un objeto es mejor hacerlo en un solo párrafo si al fin de cuentas es lo mismo.
¿Qué te parece si hubiera quedado así?
El elemento imprescindible en la mochila; siempre reluciente, afilada, muy útil para abrir latas, preparar las ramas con las que levantábamos la cabaña; pero nunca, bajo ningún concepto Jugamos con la navaja.
Cabe mencionar otro par de cosas que note, usas el condicional levantaríamos, me parece que no es correcto usar ese tipo de conjugación del verbo para lo que dice el párrafo, si por ejemplo en el párrafo dijera: “Sí tuviéramos una navaja, levantaríamos un campamento” la conjugación estaría bien.
Nunca, jamás, es un pleonasmo innecesario.
Fuera de todo eso, el relato fluye con naturalidad, se siente a la madre recordar todas sus vivencias con sus hijos en la pradera. En lo personal me agrado el relato, Buen trabajo Aussi.
Cecilia L.
19/12/2016 a las 16:41
Querida Aussi
Tu relato es sencillo, pero muy bonito, no tengo nada más que decir, sino unirme a lo comentado por César Henen.
Algo sí, me parece que los números se escriben en letras.
!Feliz Navidad!
Cecilia
LUIS
28/12/2016 a las 17:34
Hola Aussi, soy luis(5). Gracias por pasar por mi relato. En cuanto al tuyo es una bonita narración muy bien detallada. Un abrazo y que pases un feliz 2017.
Roger/NHICAP
28/12/2016 a las 18:42
Hola Aussi,
Te devuelvo tu visita, solo diez días más tarde. Me alegro que te gustase mi historia.
Estupendo relato, sencillo y bien escrito. Aprecio tu amplio léxico y la espontáneidad de la narración con evocadoras metáforas. Y ese homenaje a la pequeña navaja de todo excursionista.
Buen trabajo Aussi. Feliz 2017
Un abrazo.
Clara Gonorowsky
01/01/2017 a las 22:52
Aussi, pienso que más que un relato es un texto poético que rememora tiempos pasados. Muy bonitas las descripciones y les agregas, la magia de los gnomos.Una ínfima corrección ortográfica: mediterráneo, con acento.
Felicitaciones.