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El último beso - por MarazulR.
Subí los escalones de dos en dos; en una mano el bolso cargado con la agenda, el móvil, dos pares de gafas, láser para medir, cinta adhesiva, una linterna y un montón de cosas más. En la otra el cartel de "se vende" con el logo de la inmobiliaria y las llaves.
Era una casa antigua en pleno centro de la ciudad, de esas que tienen los techos altos y bonitas escayolas.
Al abrir la puerta me recibió un agradable olor a eucalipto y el sol, que se filtraba a través de las contraventanas del salón.
De un vistazo constaté una decoración muy masculina: colores neutros y estilo sobrio, la librería repleta, cuadros, detalles de barcos y miniaturas de coches antiguos.
Las fotos de un hombre maduro, muy atractivo, junto con otras que parecían de familiares se repartían por toda la estancia. En fin, la típica casa de un soltero, pensé.
Me llamó la atención la foto de una joven morena y sonriente por la dedicatoria escrita a mano:" no pudo ser…siempre tuya". Julia. Octubre 1978
Llevada por la curiosidad empecé a ojear libros y revistas, álbumes de fotos, cartas…Una de ellas tenía el sello de su devolución impreso en el sobre. Me pareció extraño, así que sentada en el sofá chéster del salón comencé a leer aquella carta.
Valladolid-Julio-1978
Querida Julia:
Tan solo hace quince minutos que te dejé en la estación y ya te echo de menos. Aún no he borrado la huella que han dejado tus lágrimas en mi rostro y mis ropas todavía huelen a tí.
Me regalaste el beso más sensual, pero también el más triste; mezclado con tus lágrimas me supo a mar, a ese Cántabrico de donde tu vienes; entre el placer y el dolor, presagio de lo que no quiero ni pensar. Llevo la imagen de nuestra despedida grabada en la retina para no olvidar tu piel ni tus manos que siempre se enfrían, ni esos pies pequeños que tanto me gusta besar; tan suave la piel, tan bellos los azules ojos, tan mía tu cintura…
En estos últimos años de Universidad nos hemos despedido muchas veces, querida Julia, tú al norte yo al oeste, pero la recompensa del regreso y del reencuentro allanaban tu ausencia.
Esta vez tengo un presentimiento y no sólo por el hecho de haber terminado ya nuestros estudios. He sabido que callabas algo. Lo he notado en el último beso que nos dimos antes de subir al tren. ¿Por qué te aferrabas a mis labios?, ¿por qué tu mirada era tan triste?.
Tengo miedo de que me olvides, de que vuelvas con él, de que elijas la seguridad y la comodidad aún renunciando a la pasión. De que lo convencional triunfe ante el sentimiento auténtico que yo te ofrezco. En definitiva, que el amor se acabe rindiendo ante lo material.
Sabes que tras la muerte de mi padre he de regresar a hacerme cargo de los asuntos familiares y tu tienes proyectos que nos alejan en la distancia; sin embargo eso no debería de ser un motivo de tristeza, más bien una prueba que afiance más nuestro amor.
Espero que recibas esta carta antes de irte con tu familia de veraneo.
Me despido de ti con la tristeza de la separación, pero con la esperanza de volver a encontrarnos pronto.
Con todo mi amor
Álvaro
Doblé la carta y la volví a guardar dentro del sobre imaginando lo difícil que tenía que ser en aquellas épocas no tan lejanas, en las que no había móviles, la comunicación entre enamorados.¡Cuantas historias de amor truncadas! ¡Cuanta carta que no llegó a su destino!, pensé.
Si alguna vez creí que mi trabajo era aburrido ésta fue una de las veces en que me sentí recompensada y satisfecha con él. Contenta de ser cómplice en mil historias y testigo mudo entre tanto recuerdo.
Eché una última ojeada a la foto de Julia sospechando lo mismo que Álvaro había temido en su carta.
Y ahora Álvaro vendía aquella casa cargada de recuerdos y yo tenía que poner el cartel de "SE VENDE".
Comentarios (36):
Ratopin Johnson
18/01/2016 a las 22:02
Hola Marazul,
Pedazo de historia de amor. Qué bueno, qué sencillo, qué emotivo. Qué real me ha parecido. Y me ha recordado alguna historia que conozco.
La carta de Alvaro está escrita con mucha sensibilidad, sin ñoñerías, y respira autenticidad.
El principio, con las descripciones de las casas, y lo que se ve por allí está también muy logrado y te introduce suavemente en el meollo, es decir, la carta.
¿Por qué le devolverían la carta a Alvaro?
Me ha encantado
Saludos
Marazul
18/01/2016 a las 23:49
Hola Ratopin, amigo
Pero, ¿como no has participado este mes?, con un título tan sugerente y que se presta a mil historias de amor y de asesinatos, que seguro encontraremos algunos.
Gracias por tu amable comentario. Es verdad, que mi narración tiene alguna concesión a hechos reales. Hay cartas que no llegaron nunca a su destino (en este caso la devolvieron porque la familia se ausentó). Y hay otras que llegaron 30 años más tarde. Te cuento un secreto, Ratopin, Julia pudo leer la carta de Álvaro 30 años más tarde……, pero eso es otro capítulo que algún día escribiré.
Un saludo
Guiomar de zahara
19/01/2016 a las 11:18
Hola Marazul:
Tu relato desde el principio hasta el final, lo he leído de un tirón.
me he puesto en “la piel” del personaje y sentía las mismas emociones que ella.
¿eres castellana? me lo ha parecido por tu refinado lenguaje.
¿enhorabuena!
Cesar A. Martín
19/01/2016 a las 12:14
Hola Marazul,
Una historia preciosa y bien contada. Le das el tono adecuado y creas unos personajes muy reales. Me encanta como describes a la narradora a través de su bolso. Consigues implicarnos en la historia de Álvaro y Julia y que lamentemos su desenlace. Tambien me gusta como nos trasladas en el tiempo, nos haces pasar del ajetreo y estres actual a un pasado nostalgico y romantico,usando a la narradora y a la carta.
Enhorabuena y un saludo.
Osvaldo Mario Vela Saenz
19/01/2016 a las 14:00
HolarMarazul, felicidades por este pedazo de historia. En ningún momento despegue mi vista de tu relato. La forma que utilizas para llegar al desenlace impecablel y descriptiva. Ojalá que yo pudiese ser inspirado por las mismas musas de Álvaro cuando escribo para literautas. Enhorabuena.
Dianet
19/01/2016 a las 14:32
Marazul, enhorabuena por tu relato. Escribiste una carta de amor muy bonita y más que es de aquellos años donde bien dices. Cuantas historias de amor trucadas… Me imaginé en la época y hasta la persona escribiéndola.
Quizás me gustaría más si la historia hubiera sido él volviendo a leer la carta que en su día no llego a su destino. Ya que la chica de la inmobiliaria no debería tocar nada de la casa que no es suya.
Saludos y sigue así!!
Noemi
19/01/2016 a las 17:50
Hola Marazul
De tu relato lo que mejor me pareció es el cambio en la voz narrativa, está muy bien expresada la diferencia de época entre el marco narrativo y la carta. En cuanto al primero prefiero la parte final que el principio, éste me resulta un poco largo y creo que tiene demasiados detalles prescindibles sobre todo el primer párrafo.
Te seguiré leyendo
Noemi
Rinconillo y Cortadete
19/01/2016 a las 19:48
Buena historia, Marazul. ¡Mi enhorabuena! Me ha gustado sobre todo el ritmo de las frases. También la carta de amor, que describe muy bien el conflicto de los enamorados. Esa testigo, aburrida en sus rutinas, debió de pasarlo muy bien imaginando lo sucedido. Quizás a un hombre no le hubiese interesado tanto.
Un placer leerte.
Ratopin Johnson
19/01/2016 a las 20:42
Hola Marazul,
una pena, tengo algo escrito pero excedió el límite de palabras.
Vayamos al viernes pasado a eso de las ocho y cuarto de la tarde. Yo terminando la historia. Cuento las palabras y salen 836. Cuatro horas por delante casi para arreglar el asunto, repasar etc. Tal como he hecho en anteriores relatos parece tiempo suficiente, pero es viernes y … Tarantino me espera en el cine en media hora. Así que grandísima parte de culpa mía y una pequeña de The Hateful Eight.
De todos modos, guardado está para trabajarlo y quizá en otra ocasión… Así os leo mejor a todos sin estar pendiente de qué se dice de mi relato 🙂
Saludos
Juana Medina
20/01/2016 a las 15:55
Hola Marazul,
Tu historia es preciosa, muy bien narrada, muy bien ubicada en tiempo y espacio. La carta de Álvaro es espléndida. Me pregunto si el estilo espistolar no estará hecho para vos. L descripción de la narradora misma a través del bolso es perfecta.
Te felicito
Ryan Infield Ralkins
20/01/2016 a las 17:13
Excelente y triste historia de amor. La carta me parece magistral y escrita con un alto grado de sentimiento. Tal es que se puede uno imaginar esa despedida, como son los personajes y hasta la voz de Alvaro.
Excelentes descripciones, excelente relato.
Felicitaciones y saludos.
Gracias por tu comentario en mi relato.
Tinin
20/01/2016 a las 18:16
He podido sentarme a tu lado en el sofá chester. He leído la carta y al levantar la mirada observé a Julia en esa foto que tenía una dedicatoria.
Me dejo llevar por el sentimiento que has puesto en esa carta de enamorados. Es deliciosa. Me agradó tu relato.
Enhorabuena, un saludo
Marazul
20/01/2016 a las 22:16
Gracias por leer mi relato y comentar.
A Ratopin, Guiomar,César, Osvaldo,Dianet,Noemi,Rinconillo y Cortadete (jeje….que buen seudónimo), Juana,Ryan y Tinin.
Es verdad que la mayoría de mis historias parecen reales. Yo me inspiro en la vida misma, y sobre todo escucho a los mayores y me fijo en esas historias de familia que todos tenemos. Son una fuente de inspiración. La mayoría se pierden con el tiempo; a mi me encanta sacarlas a la luz. Tengo mucho que contar.
Un abrazo
Peter Walley
20/01/2016 a las 22:56
Hola marazul,
Sabía que si alguien podía triunfar con el tema del último beso eras tú, y no me equivocaba 🙂
Me ha gustado mucho la carta, y aunque quedan algunos cabos sueltos a veces es mejor dejarlo a la interpretación del lector…seguro que cada uno de nosotros tiene una idea diferente de lo que pasó.
Un abrazo
Luis Ponce
20/01/2016 a las 23:41
Hola Marazul:
Me ha encantado tu relato, más que nada por lo refinado del lenguaje, especialmente en la carta.
Es interesante el detalle de que después de tres meses de devuelta la carta, llega la foto de Julia que había esperado alguna noticia de Álvaro todo ese tiempo.
Te felicito.
Saludos.
Demetrio Vert
21/01/2016 a las 12:30
Hola Maraazul. Gracias por leer y comentar mi relato.
Parece que este mes soy el Pepito Grillo de Literautas.
En serio, ahí va mi opinión.
Yo veo dos partes en tu relato. Una primera escrita con “narrador protagonista” (hasta que empieza a leer la carta) y otra con la voz del “narrador testigo” (la lectura de la carta). ¿Qué importncia tiene esto en el texto? Normalmente mucha, salvo que se sea un maestro y pueda ir saltando de voces nararrativas con fluidez.
Mejor que yo lo diga está muy bien explicado en Literautas. Preciso y simple. Y no se trata de normas, sino de que si no hay congruencia en las voces narrativas, a no ser que se sea un maestro y aún así hay que saber hacerlo, el texto literario sufre. Literautas lo exolica mejor.
https://www.literautas.com/es/blog/post-1016/el-narrador-testigo-tipos-de-narrador-4/
https://www.literautas.com/es/blog/post-1247/el-narrador-en-primera-persona-tipos-de-narrador-6/
El contenido del cuento precioso.
Un saludo.
lunaclara
21/01/2016 a las 12:32
Hola campeona: Me encanta tu forma de aprovechar las oportunidades. Lo has hecho genial con la carta de amor. Creo que puede darte para algo más largo, ¡aprovecha!
Te pongo aquí los párrafos en los que he visto algo, en mi opinión:
– “En fin. “La típica casa de un soltero”, pensé. Me llamó la atención la foto de una joven morena y sonriente por la dedicatoria escrita a mano:” No pudo ser…Siempre tuya”. Julia.”
– La carta toda entre comillas “”.
– Valladolid, Julio de 1978
– “… y tú tienes proyectos que nos alejan en la distancia. Sin embargo, eso …”
– Con todo mi amor,
Álvaro.
– “¡Cuántas historias de amor truncadas! ¡Cuánta carta que no llegó a su destino!”, pensé.
Felicidades!!
Carmen Alagarda
21/01/2016 a las 13:31
Hola Marazul, yo soy nueva por estos lares y me he atrevido a leer tu historia. Solo decirte que me ha encantado, me ha parecido perfecta desde el principio al fin.
Espero poder leerte más.
Mi más sincera enhorabuena.
Un saludo.
José Luis Troconis Barazarte
21/01/2016 a las 14:58
muy buena!
Emma
21/01/2016 a las 19:50
Hola Marazul. Una historia muy bien contada. Triste en su desenlace final. Alguien muy cercano a mi, fue victima de aquellos atrasos o extravíos. La vida de las personas podían cambiar para siempre a causa de una carta que nunca llegó a su destino.
Excelente.
te invito a pasar por mi relato,es el nº 230, y , si puedes, me gustaría saber tu opinión.
Un abrazo.
Manoli VF
22/01/2016 a las 16:26
Hola Mar azul.
Veo que tienes muchos comentarios, que ahora por falta de tiempo no puedo leer, así que te diré lo que yo he visto, independientemente de sí ya te lo han dicho.
La redacción en general es correcta y tu forma de narrar accesible al lector, me he sentido cómoda hasta que llegas al punto de la foto y la carta.
No es usual que una agente inmobiliaria se dedique a leer las dedicatorias de las fotos ni tampoco que el que se ha decidido a vender tenga en ella sus efectos personales. Me ha sabido artificial el artilugio de la carta, tan a la vista, cuando se supone que estas intimidades se guardan de la curiosidad ajena. A este respecto escribes:
“Llevada por la curiosidad empecé a ojear libros y revistas, álbumes de fotos, cartas…Una de ellas tenía el sello de su devolución impreso en el sobre. Me pareció extraño, así que sentada en el sofá chéster del salón comencé a leer aquella carta.” Libros, revistas, álbumes y cartas están expuestos por igual ¿? esto para mí cojea un poco.
Por lo demás, la idea de la carta y ese último beso podía ser un primer hilo del que tirar…aunque yo le daría un par de vueltas al hallazgo. Nada más, nos seguimos leyendo.
Un saludo.
Emma
23/01/2016 a las 10:49
Hola Marazul. Ante todo agradecerte que hayas pasado por mi relato y tus comentarios.
Voy a intentar aclarar lo del “yo”. Efectivamente como bien dices, intenté conseguir el reto y quise dar a entender que el narrador era alguien o algo, que estaba presente durante la escena entre Alma y el roble, aunque solo aparece al final del relato como testigo de la salida de Alma del país de la fantasía.
Soy profana en el arte de escribir y no acabo de entender muy bien las diferencias entre los distintos narradores, bueno si creía entenderlo cuando he leído sobre ello , pero ponerlo en practica es mucho más difícil.
Tuve mis dudas sobre si conseguía el reto del mes, tal y como estaba escrito, pero aún así quise enviarlo porque, en su defecto, esperaba que alguien me lo corrigiera. Es la mejor forma de aprender.
Aclarado el por qué del misterioso “yo”, ¿Crees que conseguí el reto? Confío en tu buen criterio, ya que por tu forma de escribir y por tus acertadas correcciones deduzco que tienes buena formación en este arte.
Un abrazo.
Me ha encantado tu relato.
J. Colmarias
23/01/2016 a las 14:17
Hola Marazul. Has logrado relatar lo complejo de las relaciones a distancia, y más aún, como bien dices, en esa época. La carta transmite el sentimiento de Álvaro a la perfección, aunque me ha parecido que da demasiados datos que se supone que Julia ya conoce y no es necesario recordarle. Intenta usar dicha información sobre los personajes de forma más sutil, para que el lector se sumerja en la escena y no note el truco.
Mi texto es el 162, nos seguimos leyendo!
Un saludo.
Coral Mané
23/01/2016 a las 14:33
Hola Marazul
Tu historia me ha encantado, es de las que llegan. Me encantan las historias de amor, no de ese amor barato, adolescente y un poco chabacano que nos quieren vender ahora, sino de amor real, palpable, puro, que venza las distancias. Y si a eso le añades el punto tragico… ¡Ya tienes a medio público llorando!
El argumento es típico, quizás yo le habría intentado dar una vuelta más, hacerlo más tuyo, más personal. El inicio, eso sí, me ha gustado mucho. Describes perfectamente el ambiente y se nota que eres una gran “descriptora”, por decirlo de alguna manera. Sabes que acentuar, que destacar, no se hace pesada sino que fluye perfectamente y nos sitúa en la acción.
En cuanto al reto opcional creo que no lo has cumplido del todo, yo aprecio más bien narrador en primera persona, pero en mi opinión es un fallo que muchos de los participantes del taller hemos cometido.
Mi relato es el 118 por si te apetece leerlo.
Felicidades y… ¡Nos leemos!
Oda a la cebolla
23/01/2016 a las 20:56
¡Hola, Marazul! Me absorbió tu relato. Está muy bien descrita la atmósfera sentimental, dentro y fuera de la carta. Muy original esa narradora testigo, tan recompensada con las cosas que el azar le regala en su día a día. El relato tiene buen ritmo y está bastante bien estructurado. Alguna tilde que otra dentro de la carta sí se echa en falta, pero pocos errores más. ¡Saludos! Seguiremos leyéndonos. ¡Buenas tardes!
Isan
23/01/2016 a las 21:36
Hola Marazul:
Un tema de amor frustrado porque la vida tiene esos caminos divergentes. O, más bien, frustrada la convivencia, porque el amor jamás lo perdió Álvaro y conservó su soltería, según intuyo.
Está bellamente contado, pero, claro, has tenido la suerte de encontrar la carta y transcribirla. Así resulta fácil. ¡Qué suerte que la devolviera el cartero! Bueno, fuera de bromas, me ha parecido todo el relato muy notable. La composición del texto; la sencillez del relato; la ternura de la carta; cómo sitúas con precisión y brevedad la atmósfera del piso; cómo sabes crear un ambiente de amor alejado de lo empalagoso y con qué habilidad e ingenio has sabido encontrar la forma de introducir el narrador testigo.
Por último me gustan los finales breves que saben cerrar bien un relato como es tu caso.
Pero, como no me gusta poner un diez a nadie, pondré una pega tan pequeña que es pequeñita: Desde el primer párrafo ya se sabía que trabajabas en una inmobiliaria y que ibas a colocar el cartel que llevabas y que pone “se vende”, Así que parece innecesario repetirlo al final.
Felicidades. Un saludo.
Leonardo Ossa
23/01/2016 a las 21:55
Hola Marazul, la historia me ha gustado bastante. Me parece que, cuando empiezas dando la descripción de una casa y luego, terminas con algo encontrado allí, surge la curiosidad del gato que llevamos dentro. ¡Muy bien!
Un abrazo.
Marazul
24/01/2016 a las 11:44
Gracias, amigos, por dedicar vuestro tiempo a leer mi relato. A Peter y Luis por acudir a la cita de cada mes; a Demetrio por darme su sincera opinión; a lunaclara, a la que leí por primera vez hace ya casi un par de años (¡como pasa el tiempo!). A Carmen Alagarda de la que aún no he leído nada, pero que ahora mismo me paso por su relato.
Gracias Emma por tus comentarios y la aclaración al “yo” de tu relato. Mi opinión es que con la aparición de ese “yo” inesperado se ve que el reto está forzado. Es lo único que no me gustó de tu cuento, que por cierto recomiendo porque es encantador. Dale una vuelta, piensa un poco y ya verás cómo se te ocurre la manera de introducir a otro personaje en el cuento que pueda ser testigo…….
Manoli y J Colmarias, gracias también por vuestras opiniones que tengo en cuenta.
Coral, Oda,Isan y Leonardo que me paso en cuanto pueda por vuestros relatos.
Un abrazo grande
Osvaldo Mario Vela Sáenz
24/01/2016 a las 18:20
Hola Marazul, para mí es un placer pasar por tus dominios. Sí tu historia me encantó, tu primer comentario me dejó en ascuas; mira que Julia alcanzó a leer la carta. Que forma tan sutíl tienes de mantenerme atrapado en tus relatos. Enhorabuena y nos seguimos leyendo.
Gracias por tu visita a mi texto.
CARMELILLA
25/01/2016 a las 09:15
Hola Marazul:
Un comienzo, directo, con descripciones sencillas que te situan perfectamente en el inicio de la escena. Dan ganas de ser agente inmobiliario y descubrir, con interpretaciones libres guiadas por los detalles reales de las casas y la imaginacion de cada uno, esas vidas q se encierran tras las puertas de las casas.
Esa carta tan sentida y llena de emociones y temores, en los que nos situas tambien de una manera sencilla.
Hasta ahi creo ver al narrador testigo, pero en la ultima parte no tengo tan claro que tipo de narrador es.
Me gusta tu trabajo, seguiremos participando y leyendo.
Saluditos.
José Luis Troconis Barazarte
26/01/2016 a las 07:34
lo he leido tantas veces.
Olor a eucalipto, no pudo ser
…siempre tuya. Julia. Octubre 1978
Comencé a leer aquella carta.
Querida:
El más triste
Tan mía tu cintura…
¿Por qué tu mirada era tan triste?
Con todo mi amor
Doblé la carta y la volví a guardar dentro del sobre
¡Cuántas historias de amor truncadas!
Te he leído tantas veces, buscando razones,
Te he leído tantas veces, buscándome
Encontrándote tan cerca.
marazul
26/01/2016 a las 15:40
Gracias Carmelilla por comentar mi relato. Es verdad que hay trabajos, profesiones…en donde se está en contacto muy directo con la vida: el médico, el abogado, el/la empleada doméstica en una casa…….y también la persona a la que le das tu casa en venta. Todos los trabajos son bonitos y muy dignos si se hacen bien. Valoro mucho la discrección del que sabiendo calla…..
El escritor que se sirve de esas historias no es un simple curioso, nos abre el mundo de los sentimientos y de las sensaciones y muchas veces nos reconcilia con nosotros mismos, con nuestros deseos y pasiones.
Un abrazo, Carmelilla
marazul
26/01/2016 a las 15:46
José Luis, amigo, me has dejado gratamente sorprendida con tu poetico comentario. Pero si ya de por sí es un microrrelato.
Claro, como te dije que me había sorprendido tu breve comentario me has regalado este precioso poema hecho a medida jajajjajaj…….
Olé y olé…….si es que en Literautas hay gente muy valiosa, y por lo que veo mucho “caballero”.
Un abrazo
Roger/NHICAP
29/01/2016 a las 12:15
Hola Marazul,
Llego tarde e imagino que ya te lo han dicho todo. ¡Te quedó padre!, como dirían nuestros colegas mexicanos. Veo que este relato sigue la senda del de diciembre(entonces te comenté que me pareció una carta que me enviaba una amiga)por su delicadeza narrativa y la sensibilidad que encierra. Aprovecha el estado de gracia que te han regalado las musas y cuéntanos más historias, pero sin abandonar tu estilo tan ligero, agradable y preciso. Me ha gustado, incluido el final que me parece acertado porque evitas otros más predecibles y sensibleros.
Un placer leerte. Un abrazo.
marazul
29/01/2016 a las 15:23
Hola Roger
Muchas gracias por pasarte. Es verdad que con el tiempo vamos definiendo nuestro particular estilo. Ese toque personal que cada escritor tiene y que resultaría difícil de suplantar. Como la huella del dedo, como la firma…….Ese “toque” que evoluciona con el aprendizaje, con la lectura y con la experiencia de seguir escribiendo, pero que nunca se pierde. Me encanta que lo percibas. Es nuestro ADN de escritor.
Busqué tu relato y no lo encontré. Espero leerte en el próximo.
Un abrazo
Marazul
Wolfdux
01/02/2016 a las 15:35
Hola Marazul, un relato bien narrado, en el que no me ha parecido ver ninguna errata. Felicidades. Un saludo.