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El ultimo beso - por Carolina
Después del baile sus manos se sueltan, él continúa prometiendo cosas imposibles y esquivando su mirada. Ella lo contempla con temor porque siente que no volverán a encontrarse pues ya estaba todo dicho excepto aquello innombrable, que los mortifica a ambos en la conciencia y en los labios muertos por el silencio. Lo contempla como a la luna admirada por su belleza y, a la vez, envuelto en una oscuridad que lo volvía impenetrable.
Él no es capaz de mirarla porque sabe que no tendrá la fuerza suficiente para alejarse, pero tampoco el valor para arriesgarse por amor, sólo ha aprendido a huir por temor eso es lo que comparten y detestan el uno del otro. Ella enamorada de una ilusión que se volvió su cárcel, reclama afecto y la esperanza de un mañana compartido.
Sin saber que decir, ya habían agotado temas banales, (música, personas que los acompañan, clima) se despiden con un beso ¿cómo amigos, como amantes, como lo que no pudieron ser? Y así se alejan, buscando un lugar entre la multitud. Caminan y cuando se han distanciado lo suficiente, para sentirse seguros de no hacer ninguna locura, voltean y sus miradas se encuentran. Momentáneamente, solo saben sonreír frente a lo que no pueden controlar, frente a la imprevisibilidad del amor.
Simplemente quedan sujetos a los hilos que el destino teje y desteje, sin motivos aparentes para nuestra frágil humanidad. Se trata de encuentros y desencuentros planeados por alguien más que nos mira, y sólo podemos caminar con la ilusión de que elegimos; sin embargo sólo caminamos hacia nuestros destinatarios.
Comentarios (7):
Javier Be
19/01/2016 a las 08:15
Hola Carolina.
La verdad se me hace un relato muuuuy fatalista.
Ok. Dos amantes, que envueltos por la pasión, se dejan martirizar por lo que pudo ser y no es, por lo que tienen y lo que podrían tener. Etc. culminando en una fatalidad más: la libertad que pretendemos tener.
Un escrito fácil de entender, que desgraciadamente se vive muchísimas veces y que refleja la realidad de muchas personas.
Un saludo.
Nic-Is
22/01/2016 a las 06:04
Hola Carolina.
Has tocado tres asuntos profundos en un espacio muy pequeño. La inseguridad de él, la tendencia que tenemos las personas a enamorarnos de una ilusión, y la posibilidad de elegir libremente.
Me gusta que escribas en presente. Además tu prosa es ligera y accesible.
Te invito a pasarte por mi relato. Es el 184.
Cesar A. Martín
22/01/2016 a las 06:50
Hola Carolina,
Me voy a permitir un comentario más meticuloso que mis compañeros.
Un relato muy sentido y literario. Me gusta tu estilo, elaborado y preciosista. Consigues frases geniales “Ella enamorada de una ilusión que se volvió su cárcel, reclama afecto y la esperanza de un mañana compartido.”. Pero creo que a veces por embellecer las frases salen poco fluidas “Ella lo contempla con temor porque siente que no volverán a encontrarse pues ya estaba todo dicho excepto aquello innombrable…” “Lo contempla como a la luna admirada por su belleza y, a la vez, envuelto en una oscuridad que lo volvía impenetrable.”
Tienes unos paréntesis ” (música, personas que los acompañan, clima)” que en mi opinión se podrían omitir, pero además parecen que rompen con el tono romántico del texto. Otra detalle que seguro que si lo lees en voz alta lo entenderás es el “momentaneamente” y “simplemente” tan seguidos, procura evitar los “..mente” todo lo que puedas.
El tema que has elegido a parte de profundo es muy recurrente en literatura y es muy difícil no caer en lugares comunes, pero tú lo salvas muy bien. Además uno de tus mayores aciertos es que no te pierdes en divagaciones innecesarias. Espero que mi comentario te aporte algo, después de todo aquí estamos para ayudarnos a crecer.
Un saludo.
Osvaldo Mario Vela Sáenz
23/01/2016 a las 01:43
Hola Carolina. Tus letras tienen unas frases muy poeticas, pero estoy de acuerdo con Cesar que con tanta elaboración a veces se pierde el encanto. El tema que abordas sobre la naturaleza humana es dificil de transmitir, mas tú lo logras; los miedos , la incertidumbre, el dolor, falta de temas etc. Todo esto habla de negación, procura en el futuro, con esa misma habilidad que posee tu escritura, pintar escenas llenas de positivismo.
Fabián
23/01/2016 a las 10:48
Estoy de acuerdo con los compañeros, a veces por querer elaborar una frase bonita, ingeniosa o poética, se tiende a saturar de florituras perdiéndose el mensaje que se quería transmitir. Es como un paquete envuelto en papel de regalo, que al acabar de poner el lazo cogemos mas papel y lo volvemos a envolver todo por segunda vez.
Un ejemplo de esa saturación de florituras podría ser esta frase:
“Ella lo contempla con temor porque siente que no volverán a encontrarse pues ya estaba todo dicho excepto aquello innombrable, que los mortifica a ambos en la conciencia y en los labios muertos por el silencio. Lo contempla como a la luna admirada por su belleza y, a la vez, envuelto en una oscuridad que lo volvía impenetrable.“
FORMA
He encontrado alguna frase que deja sin aliento por la falta de puntuación:
“Ella lo contempla con temor porque siente que no volverán a encontrarse pues ya estaba todo dicho excepto aquello innombrable…”
Piensa que, normalmente, cuando empiezas una frase nueva después de un punto y aparte, si esta frase llega hasta el borde de la hoja y continua en otra linea, es MUY probable que necesite al menos una coma en algún lado:
“Ella lo contempla con temor porque siente que no volverán a encontrarse, pues ya estaba todo dicho excepto aquello innombrable…”
Por lo demás está muy bien escrito, tiene frases muy bonitas y un tono pesimista muy conseguido.
CONTENIDO
Como decía, muy bien escrito con un mensaje que es bastante claro. Lo único que me falla es la frase final del narrador, que se toma la libertad de dejar la historia de lado para dejar una reflexión propia. Reflexión que no comparto.
Yo prefiero dejar ese tipo de reflexiones a los personajes, que sean ellos los que piensan así o incluso plasmaría ese mensaje a lo largo de todo el relato para que no sea necesario explicarlo con el narrador. El problema que encuentro cuando me encuentro narradores que me dan su opinión (a mi como lector), o que me quieren dejar algún tipo de reflexión a modo de enseñanza o lo que sea, es que me da mucha sensación de que es un juicio del propio autor. Cuando pasa esto yo puedo estar de acuerdo o no con el autor, en este caso no lo estoy y siento que el relato pierde fuelle con esa reflexión final al no compartirla, y me saca bastante de la lectura. Pero en cambio, si esa reflexión viniese de uno de los personajes sería otra cosa, por que yo puedo estar de acuerdo o no, pero no tendría esa sensación de: “el autor intenta imponer un/a pensamiento/reflexión a la fuerza”
Yo creo que se puede volver a redactar la parte final, de tal manera que no parezca la voz de la propia autora, para integrar todo un poco mejor. Lo dicho, el relato venia genial desde el principio hasta ese párrafo.
L.Sianel
24/01/2016 a las 23:53
Hola Carolina,
Me ha impactado que con tan pocas palabras transmitas tanto.
No voy a hacer ninguna corrección, aún soy muy novata y gramaticalmente poco correcta. Es un texto donde describes de forma ligera fragmentos de todo lo que conlleva el amor. Me ha parecido muy sincero, no sé si es el caso o no, pero parece que lo hayas vivido intensamente y lo has sabido transmitir. Bonito relato.
Un saludo
Carolina
28/01/2016 a las 02:01
Hola gracias por los comentarios y aportes que cada uno ha realizado, la verdad que me esta ayudando mucho. Tengo que considerar un poco lo de las frases tan poéticas, pues si bien me gustan a veces hacen que el texto pierda su fluidez. Y también revisar algunos aspectos gramaticales. Gracias!