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El último beso - por PaolaR.
Web: http://papan3.blogspot.com.es
La única fuente de luz provenía del foco metálico que colgaba sobre sus cabezas y en cuyo cono lumínico solo cabían ellos dos, sentados uno frente al otro.
Ella estaba radiante, tenía esa expresión en los ojos que la caracterizaba dándole aspecto de gata. Cuando estaba así era capaz de cualquier cosa, no te podías fiar de ella.
La boca, ligeramente entreabierta, no dejaba dudas de lo que esperaba de él. Cualquiera en el lugar de John se habría lanzado a comérsela a besos.
Volutas de humo daban a la escena un toque decadente, a lo Humphrey Bogart.
Él la miraba y no acababa de decidirse, dudaba, el toque felino de la mujer le imponía respeto y eso que la conocía ya de hacía tiempo.
Los carnosos labios de ella se estiraron en una sonrisa llena de significados. Ladeó la cabeza dejando que los rizos dorados rozaran la superficie de la mesa y pronunció su nombre. La J de John pareció un susurro y la palabra resultó tan sensual que mi amigo no consiguió resistirse.
Se fundieron en un beso interminable.
No se oía una mosca y el silencio tenía un ritmo que se podía escuchar solo concentrándose en él: el palpitar de los dos corazones al unísono.
El desenlace estaba a punto de llegar, nadie se atrevía a romper el hechizo. Se mascaba la tensión en el ambiente.
Se oyó un pitido y sonó el disparo, uno solo.
Cerré los ojos, no quería saber.
Los segundos que siguieron me parecieron eternos. Ruido, mucho ruido, risas histéricas y copas chocando entre ellas.
Al fin unas manos me cogieron de los hombros. No abrí los ojos, no podía hacerlo.
Me dejé guiar y por la dirección que tomaban mis pies entendí que ocuparía el lugar de John… pobre John.
Me temblaban las piernas cuando me senté y solo me preguntaba como sonaría mi nombre con la primera letra susurrada de forma sensual. Me decidí a mirarla.
Ella me recibió haciendo girar el tambor de su pistola, no le daba miedo la muerte y parecía disfrutar con todo aquello. La adrenalina acumulada por el momento vivido la había hecho aún más bella. Levantó la mirada y clavó sus ojos brujos en mí, yo ya no recordaba ni siquiera el motivo de mi presencia.
A mi derecha, la pistola usada por John, la habían vuelto a cargar.
Intenté calcular la probabilidad de que tocase dos veces la suerte a la misma pistola pero al final lo dejé, no valía la pena desperdiciar mis probables últimos momentos de vida en algo tan insulso.
Comentarios (19):
agueda varillas
18/01/2016 a las 21:14
Una buena historia que a mi modo de ver se rompe por expresiones como “el ruido de una mosca” o por cerrar y no abrir los ojos pero sí ver como otra persona levanta la mirada; algo muy difícil creo yo.
Repito, buena historia, con ritmo y bien estructurada.
Un saludo
José Torma
19/01/2016 a las 04:18
Hola Paola, gracias por tus palabras a mi texto, muy acertadas.
Tu historia tiene un ritmo cadencioso que hace rico leerla, sin embargo, de repente se convierte en hosca y rompe el romance con los ojos. Lo de las moscas no me gusto, todo va tan bello, tan romantico y al final, se convierte en un juego macabro del que no nos das mas explicaciones ni conjeturas. NO entiendo bien si el relato esta en narrador testigo, porque al cerrar los ojos ya no nos muestra mas que su sentir.
Me gustaria saber que clase de juego es ese, imagino que sera algo decadente ya que tiene publico que rie y bebe sin importarle la vida que las personas estan arriesgando (por algun motivo oscuro) al centro de ese cono de luz.
Me gusta como esta escrito, fluye muy bien, y a pesar de que de repente se me fue pal sur (sic) esta muy bien llevado.
Felicidades.
Baptiste
19/01/2016 a las 09:57
Buenas Paola:
Soy el 170
Quería decir que tu historia me ha enganchado, el juego de la ruleta esta bien introducido.
Como contra:
Hay algunas palabras y dicho que me parece que no vienen al caso y que rompen el ambiente romántico, creo que tendrías que haber sido más sutil. También, al final, me cuesta creer que si tenía los ojos cerrados sigual hablando como si los tuviera abiertos.
Un saludo!
Tavi Oyarce
19/01/2016 a las 16:15
Paola
Hermosa la mujer en ese juego surrealista. Desarrollado en un ambiente tenso y algo fantástico, tal vez faltó un poco de oscuridad.
También me detuve en la “mosca”. Quería entender porqué estaba esa palabra ahí, con todo lo que el bicho representa, y escrita después de una frase romántica, ¿contraste a lo mejor?
El relato es sencillo. El personaje de la mujer muy bien logrado.
Solo una pregunta: Qué papel juega esta frase “…y eso que la conocía ya de hacía tiempo…”.
Un agrado leerte Paola.
Saludos
Diego Manresa Bilbao
19/01/2016 a las 22:16
Paola,
Gracias por tu comentario
Me ha gustado la historia, con un final inesperado, aunque si que es es verdad que me chirrian algunas frases, como “A mi derecha, la pistola usada por John, la habían vuelto a cargar” hubiera dicho “la pistola con John se disparo habia sido cargada de nuevo”…
Por lo demas, muy bien
Luis Ponce
20/01/2016 a las 17:41
Hola Paola, gracias por tu comentario.
Podré parecerte pesado pero no me suena lo de “foco metálico”.
Caracterizaba dándole aspecto… es una reiteración.
“Un toque decadente a lo Humphrey Bogart” algunas películas protagonizadas por H.B. pueden haber tenido (para nosotros) un toque decadente, pero generalmente los actores no se llevan a la casa el aire de sus personajes a pesar de haber adquirido la fama con ellos.
Por lo demás como siempre, me gustó leerte.
Saludos
Don Kendall
20/01/2016 a las 20:57
Hola Paola,
Me gusta la trama que planteas para dar o disfrutar un último beso. El juego de la ruleta. Es una figura literaria muy atrayente para un autor/a. Con respecto a la forma que utilizas , si me permites haré un par de comentarios:
1 – El reto del narrador testigo no me parece aplicable en este caso. Es un narrador en primera persona, es personaje y además narrador Creo que sucede un poco como lo que ya comenté en el relato de C.S López #219, mas bien sería un narrador con “omnisciencia limitada” [información objetiva + acceso a la consciencia de uno de los personajes].
2 – En cuanto a la estructura de la trama, como lector ávido de este tipo de conflictos me siento desconcertado. El juego de la ruleta rusa en el caso de dos participantes se desarrolla con un revólver y una bala y una vez girado el tambor se va colocando en la sien de cada jugador en turnos sucesivos hasta que dispara. Tal como lo presentas es una variante. ¿Pero cuál?. Algún tipo de detalle concreto que ayudase al lector a entrar en la historia podría hacer que esta tenga más verosimilitud. Tal como propone el narrador de “El ruletista”: «la mayoría de los personajes que pueblan mis libros son inventados pero todo el mundo los ha tomado por copias de la realidad»;-).(*)
En resumen, una buena propuesta que tal vez mereciese la pena matizar en algún punto para hacerla más tangible.
(*) Te recomiendo su lectura , es una obra corta de un autor rumano Mircea Catarescu, y es fácil de encontrar 😉
Gracias por compartir tu trabajo.
Bastián Robinson
21/01/2016 a las 05:29
Hola Paola,
Acabo de pasar (cinco de la mañana —insomnio—) por tu relato. Ha sido una lectura realmente genial. Ante todo te pido que tengas en cuenta que soy un comentador muy novato y que mi idea es aportar el máximo posible de manera constructiva.
En cuanto al contenido, te aseguro que me ha encantado por lo gráfico del relato: he mascado el ambiente a la perfección, y he vivido el relato gracias a que las descripciones me han colocado justo donde tú querías.
La relación del “Último beso”, que era la condición sine qua non que se nos pedía, y la historia, está tramada de forma muy natural. Y el final me parece sorprendente, impactante y de los que te deja pensando unos minutos, al menos hasta que desaparecen esas volutas de humo que tan bien empleas.
Tu estilo rico y variado, y en general haces uso de las figuras literarias con corrección, aunque ha habido un par de detalles que me han chirriado y me han sacado un pelín de la historia:
-Lo de que John conocía a la mujer (si he captado bien el ambiente, me hubiera gustado más entre desconocidos).
-El cliché de los latidos de los corazones.
En lo que se refiere a la forma, efectivamente coincido con el compañero en que no entraría en el reto. Aunque al principio asomas un narrador testigo, que es como una cámara grabando, luego ese narrador se convierte en protagonista. Esa es mi opinión personal, aunque declaro ante el señor juez que no soy un gran entendido en técnica narrativa.
En general y como impresión global, un relato de lo mejor que he leído por estos lares, bien estructurado, y sobre todo con un final salvaje (emocionalmente), de los que me gustan.
Espero que mis comentarios te puedan ayudar en algo y servir de acicate para seguir escribiendo. Muchas gracias por compartir tu arte.
Enhorabuena ESCRITOR/A, y gracias.
Paola
21/01/2016 a las 11:36
La verdad es que los comentarios son una ayuda inestimable para crecer como escritores.Los cortos porque te hacen ver el impacto directo que ha tenido tu relato y los largos porque son un estudio inestimable de tu trabajo.
Gracias a todos.
He cometido muchos fallos pero todos ellos perdonables menos uno.
Juro que no volveré a meter una mosca en mis relatos, que no volveré a levantar la mirada sino la vista, que no volveré a poner dos pistolas en una ruleta rusa pero el motivo por el cual John conocía a la mujer de mirada de gata no se si contarlo.
Cuando se lo expliqué a mi hijo se rió de mí de forma impresentable.
Creo mi deber decirlo, aunque solo sirva para demostrar lo fácil que es trasmitir a nuestros personajes nuestros miedos o creencias: cuando me preguntasteis por primera vez porque John conocía a la mujer tuve que releer el relato y yo misma me quedé perpleja, ¿Por qué lo hice? Al final caí.
Yo, Paola, nunca besaría en la boca a un hombre que no conociera.
Estoy aquí!! Os estoy oyendo!!
Cesar A. Martín
21/01/2016 a las 13:14
Hola Paula,
Veo que tienes unos comentaristas muy concienzudos. A mi el relato me ha gustado, creo que trasmite sensualidad y misterio, tanto por la situación como por la protagonista. A veces lo que callas sugiere más que lo que muestras. Buen relato y un saludo.
Ryan Infield Ralkins
21/01/2016 a las 16:44
Pues la mosca si que suena un poco raro pero bien dijo uno de los compañeros es un contraste bienvenido. No es que me gusten las moscas, las odio y mas a la hora de comer, pero me parece que la mosca en el relato da lugar a especular en donde se encuentran. En un bar típico de peliculas americanas, en donde hay un callejón lleno de basura? Cerca de una carniceria en donde agarran los cadaveres de los enemigos, los pican en pedazos y los meten en bolsas y pal río?
Solo menciono algunas cosas en las que me hace pensar. Claro que la hermosa mujer contrasta con ese ambiente y eso la hace interesante y en cierto grado (segun me la imaginé yo) erotica, je je (como dije, esta es solo mi opinión y la digo sin animo de faltar el respeto o hacer sentir mal).
La sensualidad es como un hechizo y me parece que logras captar la atención del lector desde un principio. Claro que hay par de cositas que rompen ese contacto pero me parece que la mosca podría quedarse. (Que cosa, yo que las odio y ahora las defiendo, je je).
En fin, excelente relato. Me gustó mucho.
Felicitaciones y saludos.
P.D. Gracias por tu comentario en mi relato.
Francis
21/01/2016 a las 18:31
Buenas tardes, Paola.
Has escrito un relato donde focalizas muy bien el ambiente y el narrador testigo actúa como una cámara, narrando los planos de cerca, de lejos, con todo lujo de detalles y abarcando todo el plano que le deja su visión. Esto lo has conseguido espléndidamente.
Tu testigo es presencial, aunque aquí, quizás, lo has metido mucho en la escena, participando un poco más de lo se le exige al narrador testigo. Se pretende que observe la escena con muy pocas alusiones a sí mismo.
El narrador cuenta a dúo con el lector, que es importante, y le da libertad para que complete la historia.
En cuanto a la sintaxis:
Has olvidado algunas comas (renglón 3, detrás de “caracterizaba”; renglón 4, detrás de “así”). Falta la tilde en “cómo sonaría mi nombre…”.
Algunas oraciones están confusas: “No se oía una mosca…al unísono”, “tocase dos veces…pistola”.
Por lo demás, es una historia bien ambientada y merece felicitarte por ello.
Sigue escribiendo que tienes mucha creatividad. Te seguiré leyendo.
¡Hasta la próxima!
Leonardo Ossa
22/01/2016 a las 03:33
Hola Paola, la historia es interesante, despierta la tensión durante la lectura. Me parece que la atmósfera creada está muy bien definida desde “Ruido, mucho ruido, risas histéricas y copas chocando entre ellas”. Desde allí se percibe con mayor intensidad lo denso del relato.
Me ha gustado leerte.
Saludos.
Leonardo Ossa
22/01/2016 a las 04:08
Paola, cuando me refiero a “lo denso” quiero decir que desde ese punto he quedado atrapado en la lectura, pues quería saberlo todo. ¡Felicidades!
Lemo
22/01/2016 a las 11:35
Hola Paola:
He coincidido con un par de opiniones tuyas en algún relato y me he venido a leerte esperando encontrar un trocito de mí en tu estilo. Y la verdad es que el relato me ha gustado mucho. No voy a repetir todo lo que ya admites en tu comentario y con los cuales coincido.
Por otro lado me encanta la falta de información en los relatos, al fin de cuentas son 750 palabras, describes un rato y el resto es el lector el que debe completarlo.¿Quién es ella? ¿y ellos? ¿Qué hacen allí? etc… ¿de verdad es importante? yo creo que no, saborear el momento es suficiente y que cada uno decida el resto del marco.
Ha resultado una lectura muy agradable.
Felicidades
Don Kendall
22/01/2016 a las 12:13
Paola escribió :
«..Yo, Paola, nunca besaría en la boca a un hombre que no conociera ».
Con tu permiso estimada colega, el relato es muy interesante si el narrador es un personaje femenino (confieso que así lo creí). De ahí mi primer comentario. Si la trama es un “conflicto” (en el sentido del drama, de la literatura) donde los celos de un triángulo amoroso (dos mujeres-un hombre) se resuelve con una ruleta rusa, el relato me gusta con los matices que apunté.Quizá merezca la pena mostrar más la relación entre personajes con acciones.Tal como está logrado con la protagonista A y Jhon con el beso, y menos conseguido con la narradora y Jhon.
Resumiendo este comentario: Como autora, con tu comentario me tiraste por tierra el montaje que me había hecho con respecto a la trama de tu historia. Sigue gustándome más mi interprentación ;-)). Sugiero la lectura de estos puntos, sobre todo el #8 del gran autor Julio Ramón Ribeyro (mis disculpas por el enlace a mi página web, que creo justificado si sirve de algo)
http://www.donkendall.uk/2016/01/12/45/
Un abrazo
Paola
22/01/2016 a las 14:22
Querido Don
Me encanta la creatividad que das por hecho que yo tengo y valga esto para subir un peldaño en esta escalera del escritor.
Tienes razón y, con tu permiso, voy a robarte la idea para hacer el relato un poco más largo y ahí donde digo que ya no recordaba los motivos que le habían llevado allí empezaré a introducir disimuladamente el asunto del triangulo amoroso.
La verdad es que no me había llegado siquiera a plantear el motivo más allá del asunto económico mezclado con el morbo y aquello de la adición a la adrenalina (como ves necesito inyecciones de creatividad) con la escusa de dejar cosas para el lector…
Totalmente de acuerdo con el punto 8 y ya de paso no hay muchos relatos tuyos en tú página!!
Candi Fuentes Arroyo
24/01/2016 a las 20:40
Hola, Paola:
Gracias por comentar mi relato. Te escrito en mis comentarios.
Me ha gustado tu relato. Mantienes la tensión durante todo el tiempo sin ser necesarios más detalles sobre el ambiente en el que suceden los hechos
Solo una cosa que anotarte: Esos dos puntos separan sujeto de predicado y además traban la comprensión del texto si no te olvidas de que están ahí.
“No se oía una mosca y el silencio tenía un ritmo que se podía escuchar solo concentrándose en él: el palpitar de los dos corazones al unísono.”
Wolfdux
02/02/2016 a las 00:57
Un relato que aun con sus errores tiene su encanto. Felicidades.