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El ultimo beso - por CamR.
El autor/a de este texto es menor de edad
Támara daba largas zancadas para esquivar los pastizales. No muy atrás estaba Simón, el cual no alcanzaba a Támara, el era un poco más torpe. Calculo que ella tendría a penas 12 años mientras que Simón 13.
Era una plácida tarde de domingo en plena primavera. El radiante sol bañaba una de las muchas praderas del Uruguy.
Simón seguía sin atrapar a Támara, ella parecía ser inalcanzable. Al final él aceptó su derrota y se tiró al piso agotado.
-Me rindo-gritó Simón acostado boca arriba sobre el pasto. Su respiración era agitada e irregular.
-¿Ya te cansaste? ¿Ya no seguirás jugando a la Mancha?- Pregunta Támara, sin acercarse a Simón, ya que temía que todo esto fuera una trampa para mancharle.
-Ya me cansé- Támara lo miró con su mejor cara de desconfianza, en cambio Simón se rió.
-Vamos ven, no voy a mancharte.
Luego de un breve duelo de miradas, los dos disidieron caminar un poco más, y llegar al viejo roble ubicado en el medio de la pradera. Al llegar se sentaron a la sombra de esta.
El roble rebosaba de hojas, su tronco era grueso y fornido. Era viejo, no lo llamaban "El viejo roble" por nada, parecía que hace siglos ese roble estaba plantado allí, esperando algo. Quién sabe qué.
-¿Por qué me dejas?-pregunta Támara cargando tristeza en cada palabra.
-No, yo nunca te dejaré. Porque me valla físicamente no significa que te deje. Yo siempre estaré para ti.
-No será lo mismo.
-Sabes que no tengo elección. No he podido cambiar la opinión de mis padres, ellos están decididos. Quieren irse al interior.
Támara sintió el deseo de preguntar por qué, pero se contuvo. No iba a desperdiciar el tiempo que tenía con estúpidas preguntas. Pero no pudo contener el llanto.
-No llores.- Intentó consolarla Simón acariciando suavemente los cabellos de Támara.
Estos eran finos y brillantes, color rubio platino. El de Simón era lo opuesto. Era grueso y lanudo, negro y crespo. A cualquier peluquera le daría un infarto ver aquel desastre de pelo.
-¿Que puedo hacer para compensarlo?- Pregunta Simón intentando calmar un poco más a Támara.
-Nada compensará tu ausencia.
-Algo debes de querer.- Támara comenzó a pensar. Luego de unos minuto respondió.
-Quiero que me escribas todas las semanas, y también quiero la primer piedra que pises al llegar a tu destino.
-Valla pides muchas cosas. Pero…¿Para qué quieres una piedra?
-Sabes que me encantan las piedras.
-Bien. Juro que te traeré una piedra.- Dijo levantándose. Támara lo agarro de la mano y lo tiró al suelo de nuevo.
-Espera… También quiero un ultimo beso.
-Por supuesto.
Simón se acercó y hubo un leve roce de labios, después de todo eran solo niños. No sería honrado describir ese beso cuando no se vivió.
Simón terminó yendo. Támara recibió su piedra. Por un tiempo se escribieron. No se casaron, no tuvieron hijos, no se volvieron a enamorar ni siquiera se volvieron a encontrar. Se fueron olvidando. Aun así Támara conservó su piedra, pero no el recuerdo.
Comentarios (5):
Cam
18/01/2016 a las 21:57
hola!!!!! para los que comenten debo de decir que después de haber mandado mi relato, recién leí “como escribir diálogos” y me dado cuenta de muchos errores conforme a eso. Solo era una aviso para que no pierdan su preciado tiempo en corregir el tema de los diálogos, pues ye he notado mis errores y pienso reescribirlo mi cuento.
Gracias a los que comenten!!!!!!!
Cam
18/01/2016 a las 23:34
Mi relato es literalmente un desastre, al derecho y al revés. el la parte que habla del roble dice…
Al llegar se sentaron a la sombra de esta.
En vez de esta sería este.
beba
19/01/2016 a las 20:48
Hola, Cam:
Me voy; está visto que no necesitas comentaristas. Ja, ja, ja.
Realmente tu historia es bonita y realista, pero le hace falta “peluquería”, como a la cabeza de Simón.
Adelante con las revisiones que vos misma/o te sugieres. Yo añado corregir errores ortográficos como “valla”(cerco), en vez de “vaya”(caramba; adónde yo vaya). No incorporar nada que no haga a la historia, como las descripciones del cabello de los dos protagonistas; y buscar un “giro”para el desenlace;algo como un encuentro increíble, a la vuelta de los años, por ejemplo.
Saludos.
Darío Lana
22/01/2016 a las 13:01
Hola Cam.
Coincido con Beba. El texto muestra una historia de amor adolescente, muy bien ambientada.
Sin embargo creo que necesita un poco más de trabajo. Por un lado, lo que comentas de los diálogos y revisión de la ortografia (valla, disidieron…)
Por otra parte, da sensación que el final es muy abrupto. En un párrafo resumes toda su vida de forma demasiado concisa.
Además, me ha confundido que si nunca rehicieron sus vidas después de ese amor, ¿cómo pudieron olvidarse el uno al otro?
Creo que con algo más de trabajo en esa parte, mejorará mucho.
Saludos y gracias por comentarme
Oda a la cebolla
28/01/2016 a las 13:56
¡Hola, Cam! Es un relato bonito y se leen buenas descripciones del entorno, aunque, como ya te apuntan los compañeros, hace falta pulirlo y salvar varios errores ortográficos. De cualquier modo, tiene muchísimo mérito lo que has escrito. Sigue así, por esta línea. Ánimo y ¡saludos! ¡Nos seguimos leyendo! Mi texto es el número 21, por si quieres pasarte por allí. Gracias.