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Corazón partido - por Karu

Web: https://reflexioneswc.wordpress.com/

Como cada día 10, Carlota salió del instituto con una sonrisa de oreja a oreja y se dirigió a su escondite secreto. Pero su alegría se transformó en decepción cuando vio que el sobre estaba vacío. Regresó cabizbaja a casa y por mucho que su madre insistió y preguntó, Carlota contestó que no le ocurría nada, simplemente que estaba absorta en sus pensamientos. Una vez hubo acabado los deberes, cogió su libreta preferida y empezó a escribir, una de sus actividades preferidas.
El mes siguiente, sucedió lo mismo. Carlota llegó a su escondite y, de nuevo, se encontró con el sobre vacío. Esta vez, la chica no pudo reprimir una lagrimita. “¿Se habrá olvidado de mí?”, pensó. “¿Estará leyendo mis cartas otra persona y por eso ya nadie me las devuelve?”
La preocupación de su madre aumentó. Su niña, esa muchacha presumida, inteligente, con una gran sonrisa que disimulaba su Síndrome de Down, estaba sumida en una extraña tristeza, había perdido aquella alegría que la caracterizaba.
Carlota no perdió la esperanza y el tercer mes volvió al coche abandonado y abrió el sobre. Casi al mismo instante en que su corazón estallaba de felicidad, se empequeñeció de dolor. En efecto, dentro del sobre había la carta que tanto esperaba, pero no así su contenido.
“Estimada Carlota.
Con todo el dolor de mi alma tengo que decirte que Iván se fue para siempre. Es por eso que durante ese tiempo no obtuvieras respuestas a tus cartas que, por cierto, son todas preciosas. Lamento haberte causado tan profunda pena.
Te mando un enorme beso.
La mamá de Iván.”
Justo en el momento en que Carlota se dejó caer al suelo, los brazos de su madre le fundieron en un gran abrazo. Ella, sufridora como pocas, decidió seguirla para averiguar el mal de su hija y, nada más verla, ya pudo comprender que su corazón quedó herido para siempre.
Pese a todo, Carlota decidió volver cada día 10 a su escondite, aun sabiendo que se encontraría con un sobre vacío. Pero ella nunca perdía la esperanza…

Comentarios (11):

luis ponce

31/10/2015 a las 22:12

Karu: tierno al extremo, con la ternura de los seres que pueden involucrarse exclusivamente en un designio.
Bien escrito, con la extensión justa y con el necesario manejo del misterio para atrapar al lector.
Te felicito.

Jose Luis

01/11/2015 a las 13:54

Hola.
El relato me parece muy bueno y está muy bien redactado.
Un apunte en la frase: “En efecto, dentro del sobre había la carta que tanto esperaba…”, me parece que estaría mejor escrito si pones “dentro del sobre estaba la carta” o “dentro del sobre se encontraba la carta”. Es un detalle de nada.
Buen trabajo, me ha gustado tu tierno relato, porque llega al alma. Es breve e intenso al mismo tiempo.
Un saludo y gracias por leer mi texto.

karu

01/11/2015 a las 21:23

Muchas gracias por los comentarios.

Toda la razón José Luis, la verdad es que tal como la he escrito suena un tanto extraña. Gracias por la apreciación.

Karu

01/11/2015 a las 22:31

Una de mis comentaristas también me señaló, entre otras cosas el ‘había la carta’. Por supuesto, muchas gracias a ella también por hacerme notar el error.

diaspora

05/11/2015 a las 14:13

Hola Karu:
Muy bello tu relato. Con tu narrativa sencilla pero elegante logras que el lector se identifique con la desdichada Carlota. Me gustó el detalle, “con su sonrisa desimulaba el Síndrome de Down”. Es

diaspora

05/11/2015 a las 14:24

Karu
Disculpa, mi comentario me quedó partido como el corazón de Carlota. Quería agregar que con esa frase mandas un lindo mensaje.
Estas personas también tienen su “corazoncito”.
Sigue escribiendo, naciste para eso.

Eduardo Tapia

07/11/2015 a las 01:54

Me gusta tu relato, como ya te han mencionado consigues muy bien que sintamos empatía por Carlota y sus intensos sentimientos al ser tan joven.
Me surge la duda de quién deja sobres vacios para ella. Bueno, supongo que puede ser que el sobre siempre está ahí en el coche abandonado. También me pregunto como enviaba ella sus cartas para que terminaran en las manos de la madre de Ivan ¿no usaba el sobre del coche? Si fuera así tendría que encontrarse las cartas que dejó.
No son dudas imperiosas de responder, pero me viene a la cabeza.

karu

16/11/2015 a las 13:27

Muchas gracias por vuestras palabras, Diaspora y Eduardo!!

Sí, el sobre siempre está en el coche y ahí dejan y recogen las cartas. Y que terminaran en las manos de la madre, pues Iván antes de morir le contó el secreto de las cartas a su madre, ésta las recogía y finalmente le dio el mensaje fatal a la pobre Carlota.

Espero haber resuelto tus dudas.

Un saludo!!

Marcelo Kisi

19/11/2015 a las 11:07

Hola! Como te dije en el blog, a mí se me parte el corazón junto con la madre de Carlota y de Iván. He trabajado con personas con síndrome de Down de todas las edades y te tocan y modifican el corazón para siempre con cada gesto y con cada abrazo porque son puro afecto. Tu relato me llegó mucho, y revela una gran sensiblidad tuya también, como en todo tu blog. Me encantó!

karu

20/11/2015 a las 13:08

Muchas gracias por tus palabras Marcelo :9

Vespasiano

21/11/2015 a las 11:56

Hola Karu:
¡Genial! Tan tierno y emotivo tu relato que se le quitan a uno las ganas de comentar cualquier “cosilla” que se pueda mejorar.
EL amor está dentro de cualquier corazón bien intencionado.
Felicidades.

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