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1993 - por Wolfdux
Web: http://www.wolfdux.blogspot.com.es
Ahora hay una docena de edificios donde ayer había un descampado en el que recordaba haber jugado al escondite con mis amigos de la infancia. Allí construí mi primera cabaña en lo alto de un árbol. Y todo gracias a aquella vieja comba que até con la ayuda de mis inseparables amigos en la rama más baja. Fue entonces cuando tras convertirse en el juguete más valioso del mundo, pudimos trepar por ella a lo más alto del árbol descubriendo un nuevo mundo plagado de aventuras para nosotros.
Comentarios (29):
カミロのアンドレス
28/06/2015 a las 15:46
Muy buen microrrelato, entré a este micro al ver el título del mismo, el cual me llamó la atención. Me ha gustado, aunque muy simple, me gustó como lo contabas. Puede mejorar, pero a mí me gusta.
El Ciervo Alado
28/06/2015 a las 16:30
Enhorabuena, Wolfdux! Nuevamente sorprendiéndonos con tus relatos… y tus títulos; debo felicitarte por éste. Atrae y, sin embargo son sólo cuatro números. Te viene a la cabeza un año pero al no saberlo con precisión decides leer el micro para ver de qué se trata.
Me ha gustado el micro, deja que el lector lo complete con su cerebro y, ni está incompleto ni demasiado narrado.
Felicitaciones y, si quieres pasarte por el mío, es el 169.
Iracunda Smith
28/06/2015 a las 19:14
Los 90 si que fueron buenos, con sus Oliver y Benji y sus Power Rangers… ¿Qué sentido tiene Dora la exploradora y Pepa Pig? ¡ninguno!! 😛 Me has despertado nostalgia por ese tiempo en el que con cualquier cosa te montabas una aventura.
KMarce
28/06/2015 a las 19:59
saludos Wolfdux,
Me ha gustado porque han pasado poco más de veinte años para que se note una diferencia significativa en lo que era y el es.
Mucha nostalgia a la época de la niñez y preadolescencia, donde muchos se divertían con otras cosas, ir al rio a atrapar renacuajos, ir de aventura al cerro cercano al hogar y quien no trepo un árbol se puede decir que no hubo infancia. Pena para los nenes de ahora que comen comida rápida y se entretienen sentados.
Muy bueno y más profundo de lo que parece.
¡Nos leemos!
Juan F. Valdivia
28/06/2015 a las 20:41
Hola.
Lo admito: eso de las ‘cabañas en el árbol’ siempre se me ha hecho muy yanki. ¿De verdad tuviste algo similar? Yo en mi primer pueblo jugaba con la escopeta de perdigones a disparar a las ratas que infestaban el río, de aguas negras, pestilente y contaminado a más no poder. Muy distópico, sí 😛
Y en mi segundo pueblo, ya más normal, tampoco teníamos nada semejante: lo más original consistía en lanzarse por las cuestas con el sancheski.
Afortunado tú con tu castillo en el árbol. Envidia me das.
Un saludo.
grace05
29/06/2015 a las 18:34
Hola, Wolfdux:
Muchas gracias por tus comentarios en mi texto, siempre son valorados.
Ahora aquí estoy leyendo tu historia, tan tierna, tan simple y tan llena de recuerdos… historia de niñez que se fue pero que siempre queda en la mente y el corazón las nostalgias de las aventuras vividas. Excelente trabajo ¡Mis felicitaciones!!!
Luciano Sivori
29/06/2015 a las 19:08
¡Buenísimo! Suena al comienzo de una historia tipo coming-of-age de Stephen King. Algo del estilo “Stand by me”. Me gustó.
“La nostalgia ya no es lo que era…”
Demetrio Vert
29/06/2015 a las 19:20
Hola Woldfux. racias por leer el mío y por tu elogioso e inmerecido comentario.
Cuentas una historia muy bonita. Yo no soy yanki, ni hice cabañas en los árboles de niño, pero hice otras cosas. Se entiende perfectamente la simbología. El deseo imposible de volver a ser niño, a tener el mundo que creímos seguro y magico.
En cuanto a la forma, ya he hecho algunas observaciones por ahí. No es un micro. Es un excelente cuento pero diferente a lo que sería unh micro. Este tipo de textos se abstiene de casi todas las conjunciones y comas. Es mi opinión, por si sirve de algo.
El cuento me ha encantado. Me imagino la desolación del hombre, o mujer, no lo sabemos, cuando se encuentra con su mundo mágico arrasado.
Felicidades.
Leonardo Ossa
30/06/2015 a las 03:58
Wolfdux ¿cómo estás? Tienes una historia que evoca según el titulo, el año de 1993 desde cuando han transcurrido 22 años. Tu narración me hace pensar como ya lo hizo otro de tus comentaristas, en las experiencias vividas en la infancia desde diferentes partes. Para mí han pasado más de esos 22 años y te cuento que he visto con mis propios ojos las docenas de edificios donde antes había un descampado tal cual como lo describes. La imagen generada a partir de tus palabras, hace que sienta una empatía de tonalidades sepia.
Wolfdux
30/06/2015 a las 10:47
¡Hola a tod@s!
Primero quiero darle a mis comentaristas anónimos por la caña que me han dado (con razón) y por las observaciones que me han hecho sobre el micro. Ahora voy con los que habéis comentado aquí:
カミロのアンドレス y El Ciervo Alado, quise hacer referencia a un tiempo pasado simplemente con el título y así contextualizar el micro sin necesidad de hacer más referencias a la época en el texto. Me alegra que os haya gustado.
Iracunda, me arriesgaba a que alguien más joven o más mayor no encontrara esa fecha como elemento clave del micro. Pero creo, y espero no equivocarme, los compañeros que soléis leerme somos casi todos más o menos de la misma quinta, año arriba, año abajo. Por lo que confiaba en ello, jejeje. Sin ir más lejos, hoy acabo de descubrir, haciendo zapping, la nueva serie de Heidi: Heidi (3D)… Con eso te lo digo todo. :·P
KMarce, una vez aquí en Literautas se “debatió” sobre el deber social de los escritores en sus obras. La verdad es que le di muchas vueltas a este micro y ha terminado siendo algo ligeramente diferente de lo que concebí en su día. (me vino a la cabeza mientras estaba en el balcón mirando como una veintena de niños jugaban el escondite en el parque que hay delante de mi casa) Quise hacer una crítica a que estos valores se están perdiendo. Mi sobrino de ocho años lo único que hace al aire libre es jugar a fútbol y porque sus padres lo han apuntado a un club. Salvo el fútbol, está siempre en casa con la consola o con el ordenador…
Juan F. Valdivia, lamento desilusionarte pero nunca tuve una cabaña en un árbol. Había árboles y había descampado, pero nunca construimos nada parecido a una cabaña. Que en el micro se hable de ella, simplemente se debe a que quería generalizar lo que hoy en día se entiende por los años ochenta-noventa. Es muy curioso cuando alguien (sobretodo amigos de toda la vida) comenta un texto que he escrito y me pregunta: “¿En serio te pasó eso?”
¿Acaso no escribimos ficción?
No fui afortunado en mi castillo en el árbol, pero fui afortunado en arañazos y chichones, jajaja. Un abrazo.
Grace05, gracias por pasarte por aquí. Me alegro mucho haber despertado esos sentimientos en ti.
Luciano Sivori, cierto. La nostalgia ya no es lo que era. ;·)
Demetrio Vert, leí tu comentario sobre lo que debía ser y no ser un microrelato. Partiendo de la base que los únicos micros que he hecho son los que he enviado a Literautas (vamos, que soy más que novato) no coincido plenamente con lo que allí expusiste, pero quien sabe, quizás es mi falta de conocimiento sobre el tema el que me hace pensar así. Te agradezco esa aportación, al menos ahora tengo una idea más clara de lo que es un micro.
Leonardo Ossa, si ya estaba contento con los comentarios que he recibido, más contento estoy ahora tras leer el tuyo. Me alegro muchisimo ver que pese a la diferencia de edades he sido capaz de hacerte evocar esa sensación.
Y ahora tras este tostón, jeje, daros las gracias otra vez por pasaros por aquí y molestaros en comentar mi texto. En cuanto tenga un momento, pasaré uno a uno por los vuestros (si es que ya no lo he hecho) y trataré de aportaros lo mismo que vosotros me habéis aportado. Un abrazo.
¡Nos leemos!
Marcelo Kisi
30/06/2015 a las 11:44
Wolfdux, amigo!
Me estaba faltando tu texto, al fin lo encontré. Como un buen narrador de acción, aquí quisiste cambiar de registro y pintar un cuadro, quizás superponerlo con otro, una imagen que estaba ahí antes y alguien se robó. Hermosa idea!
Lo que más me gustó es la entrada, que viene como si continuara de un diálogo o monólogo anterior, sin demasiado anuncio ni grandilocuencia. Eso es estilo!
Pero tengo un problema con el género cuento, o más específicamente el microrrelato, que suele tener una vuelta de tuerca final. Disiento respetuosamente con Demetrio, y él ya lo sabe, en el tema de las comas, yo no creo que sea eso lo que define el género, sino este “repulgue” final, que a veces sorprende o, aunque sea, “pellizca” el alma del lector.
Con tu permiso y con todo respeto, se me ocurrió una frase final que podría darle ese “finish”, aunque sea que sirva como ejemplo de a qué me refiero. En el caso de tu micro, que está un registro tierno, no dramático, sería algo así:
“Ahora hay una docena de edificios donde ayer había un descampado en el que recordaba haber jugado al escondite con mis amigos de la infancia. Allí construí mi primera cabaña en lo alto de un árbol. Y todo gracias a aquella vieja comba que até con la ayuda de mis inseparables compinches en la rama más baja. Fue entonces cuando tras convertirse en el juguete más valioso del mundo, pudimos trepar por ella a lo más alto del árbol descubriendo un nuevo mundo plagado de aventuras para nosotros. Todo ocurrió allí, en el balcón de ese segundo piso, donde ahora un señor de anteojos riega ignorante sus plantas.”
Por supuesto no me prestes atención, lo mío es bastante atrevido, y además es una improvisación nada más, para ejemplificar. Fijate que también cambié un “amigos” por “compinches”, porque hay una repetición que resolver ahí.
No sé si estarás de acuerdo con eso del final, pero es nada más una propuesta para pensar y seguir dialogando.
Abrazos!
Cynthia Morales
30/06/2015 a las 16:31
Me ha gustado tu micro. Aunque yo no puedo recordar el 93 porque justamente en ese año nací, he podido imaginar lo que relataste. Vivo en el campo y claro que conozco lo que es estar en una casa del árbol (así les llamamos acá). Un nuevo mundo plagado de aventuras…
Y gracias por pasarte por mi micro y dar tu aporte.
Saludos.
Vespasiano
30/06/2015 a las 17:27
Hola Wolfdux:
Tal como prometí, he leido tu relato y me ha sorprendido. Por eso y aunque lo explicas en tu respueta a “El Ciervo Alado” e “Iracunda”; te haré la misma prgunta que me has hecho con relación a la inclusión o no de la fecha en que se desarrolla una historia. ¿La historia cambiaría si el descampado en vez de ser en 1993 hubiera sido en 1985?
Aquí también me gustaria decirte que mi imaginación se resiente cuando pienso: -¿Como se puede jugar al escondite en un descampado?
Tampoco me imagino un descampado con árboles donde se pueda montar una cabaña aunque sea de juguete.
Sigue abajo la definición de “descampado” de la Real Academia de la Lengua:
descampado, da.
(Del part. de descampar).
1. adj. Dicho de un terreno: Descubierto, libre y limpio de tropiezos, malezas y espesuras. U. t. c. s. m.
en descampado.
1. loc. adv. A campo raso, a cielo descubierto, en sitio libre de tropiezos.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Por lo demás veo que tratas de recordar con nostalgia emociones de los tiempos de infancia y de los juegos que en la calle haciamos los niños de esa edad.
A mi también me lo has hecho sentir y acordarme una vez mas de los amigos de la calle en que vivía.
Felicidades.
Dan
30/06/2015 a las 19:00
Wolfdux, poco que añadir a tus commtaristas anteriores. En cuanto a la cuestión de si es un micro o no, yo estoy como tú, donde mis dos únicas aportaciones han sido aquí, y no tengo nada claras “las reglas del género”, por llamarlo de algún modo. En cualquier caso, yo lo he leído y no.he echado nada en falta ni me ha sobrado nada. De hecho me ha trasladado durante un rato a ese pasado que siempre fue mejor…Para mi gusto, gran pieza de escritura, conmueve.
Osvaldo Mario Vela Sáenz
30/06/2015 a las 22:05
Wolfdux, desde el primer renglón de tu micro, despertaste en mi, los recuerdos de mi infancia; muy anterior a la tuya. Mientras tu le agregabas texto a tu relato, mis recuerdos también crecían. Por ello te doy gracias y te felicito. Enhorabuena,
Werchy Lam
01/07/2015 a las 00:37
Hola Wolfdux,
Si es un microrrelato, lo que ocurre es lo que te dice Marcelo, no tiene sorpresa final, giro brusco que sorprenda al lector. Yo también introduciría alguna frase más corta, eso le da agilidad al texto y hace que vuele, que corra, esperando el final.
Yo tampoco estoy acostumbrada a hacer micros, y el final siempre es complicado tienes que girar, revolverte como un animal, sacar ese punto de locura que todos llevamos dentro…además el personaje es tan formalito, tan metido en sus recuerdos que le hubiera venido de perlas de repente decir algo como….pudimos trepar por ella a lo más alto del árbol. Todo cambió en ese momento. Fue el día que descubrimos los cadáveres. O hacerlo responsable a él de algo tremendo, que rompiera el estado idílico de la adolescencia.
Mira como lo ha hecho un compañero que se llama Mirando al sur.Y verás.
Un cordial saludo de una recién llegada.
Bruno Molina Espinoza
01/07/2015 a las 02:45
Amigo hola. Agradezco tu visita a mi trabajo. Bueno, he de decir que no sé mucho sobre microrrelatos, pero sé mucho acerca de lo que me gusta. Soy incluso, exigente en ello. Tu relato no cierra una idea. Si bien goza de un lenguaje agradable, no hay una idea cohesionada. Es como un cuento a medio terminar, el cual ni siquiera da pistas acerca del universo que seguro bosquejaste de manera grandiosa, en el previo imaginativo.
Suerte amigo. Saludos cordiales.
Wolfdux
01/07/2015 a las 10:03
Marcelo, la frase que sugieres me parece un broche perfecto, la verdad es que no estoy para nada contento con el micro, notaba como si faltara algo, y tal vez, tu frase me ha hecho verlo con mejores ojos. Coincido contigo en que un micro tiene que tener un final que impacte por encima de todo. Gracias por la sugerencia.
Cynthia, como ya comenté a alguno de los compañeros la elección de la fecha fue más bien aproximada, veinte años dan para mucho, jeje.
Vespasiano, touche, jaja. Es cierto que te comenté que se podía suprimir aquella parte, pero en el caso de este micro, si suprimo el año, me hubiera quedado sin título. De ahí que simplemente hiciera referencia a un año en concreto. También es cierto que hubiera dado lo mismo poner 1985 que 1993. :·P Referente al uso de descampado: siempre me he referido al campo donde no hay viviendas pero si vegetación, ya sean arboles, arbustos o maleza como descampado, error mio al referirme así en el micro ya que puede dar pie a confusiones. Un abrazo.
Dan y Osvaldo, me alegro que hayáis disfrutado con la lectura y os haya transmitido buenas recuerdos.
Werchy Lam, jeje, me gusta ese giro de los cadáveres. Concebí el micro como una crítica a la perdida de los valores con los que crecí. Quizás por eso no haya ni giro ni sorpresa final. Aunque como ya he dicho, un micro en condiciones debería de tener ese giro que sorprenda. Pasaré por el micro que me comentas y por el tuyo en cuanto tenga un momento. Bienvenida a Literautas.
Bruno, coincido contigo. Es como si fuera una pincelada de un cuadro que se ha quedado sin terminar.
Muchas gracias a tod@s por pasaros por aquí. ¡Nos leemos!
Darkristal
01/07/2015 a las 21:12
Siempre he vivido en una ciudad, algo rural, pero ciudad después de todo y la influencia de la televisión me hizo antojar de una casa en el árbol.
Tengo increíbles leyendas de como era el lugar donde ahora esta mi casa antes de que nazca,solo 10 años antes, así que mas tenia esos antojos XD
Bueno, regresando al relato, he de decir que la carga emocional depende del grado de empatia de tu lector.
Por otro lado, se siente como el relato de un pobre viejo viendo el pasado con añoranza sabiendo muertos a todos sus amigos que le ayudaron a construir la casa.
pero gastando todas las lineas del relato da la impresión de que el viejo se murió en la mejor parte D:
un minuto de silencio por el viejito de mas de 20 años y felicitaciones a ti, puedes seguir mejorando n,n
lunaclara
05/07/2015 a las 13:26
Hola Wolfdux: no es tu temática gral, pero la idea que resumes en la ultima línea me encanta. Transmite mucha sabiduría, y yo hubiera limitado el relato a ella, jejeje
Mira:
“Fue entonces cuando tras convertirse en el juguete más valioso del mundo, pudimos trepar por aquella vieja comba a lo más alto del árbol, descubriendo un nuevo mundo plagado de aventuras para nosotros.”
Felicidades!
José Torma
07/07/2015 a las 00:06
Amigo, vine con interes de ver si habias podido continuar la historia y me encuentro gratamente sorprendido con un recuerdo narrado de manera coloquial y muy accesible.
No tuve casa arriba de un arbol, pero si que con unos amigos teniamos nuestro casa del arbol, aunque fuera una de madera en el techo de la casa jaja
Un abrazo y felicidades.
Wolfdux
07/07/2015 a las 02:15
Darkristal, es cierto que la carga emocional puede variar de lector a lector, era el riesgo que corría.
Lunaclara, me alegro que te haya gustado, solo un pero a tu aporte, me hubiera faltado poner la palabra “ayer” en el micro que propones, jejeje.
José Torma, no fui capaz de continuar la historia con un micro, así que me decanté por esto.
Un fuerte abrazo a los tres. ¡Nos leemos!
Chiripa
08/07/2015 a las 17:52
Primeramente, Wolfdux, te agradezco tu visita a mi “Depredador”
El mini-relato que nos has regalado este mes está bien estructurado y desarrollado.
Su contenido me ha parecido nostálgico, por lo evocador de los tiempos y diversiones de la infancia.
El título es atrayente, como suelen ser los tuyos.
Por todas esas razones, he disfrutado su lectura y debo agradecerte me hayas mandado al pasado.
Lo único que me chirrió es la utilización de a palabra “descampado”, que no es la mejor para contexto en que nos quieres ubicar.
Hasta octubre y felices y productivas vacaciones de verano.
Wolfdux
11/07/2015 a las 17:41
Hola Chiripa,
muy cierto lo que apuntas sobre la palabra “descampado”, mi mal uso de ella en la vida real me ha jugado una mala pasada. Me alegro que te haya gustado.
Nos vemos en Octubre como muy tarde, sino siempre puedes pasarte por Wolfdux’s Lair que por allí no hay ni vacaciones ni nada que se le parezca, jejeje.
Un abrazo.
Pato Menudencio
13/07/2015 a las 22:12
Hola compañero.
Perdón por la demora.
Fui uno de los comentaristas anónimos, y te mencioné que la historia me recordaba un poco a mi niñez. Ya que el descampado que usábamos con mis amigos para jugar, ahora es un colegio.
Saludos.
Wolfdux
13/07/2015 a las 23:45
Hola Pato,
recuerdo ese mensaje: un micro debe de ser como un peo, corto y que no deje a nadie indiferente, jejeje. 😉 Gracias por pasarte por aquí, un abrazo.
charola
22/07/2015 a las 16:45
¡Hola Wolfdux!
Comenzando a leer tu micro, encontré una incongruencia que ya te dijeron y creo respondiste, lo del descampado. Pero, yo quiero preguntarte: ¿Qué es una comba? No me puedo imaginar tu relato con lo que yo pienso que es: un objeto que se parece a un martillo, pero más grande. Por favor, sácame de mi ignorancia.
Por lo demás tu micro conmueve y transporta y coincido que falta algo al final que desestabilice.
Gracias de antemano por tu respuesta. Te invito a leer el mío #52.
Saludos.
Wolfdux
22/07/2015 a las 18:03
Hola Charola,
una comba es una cuerda o goma elástica con la que saltar. Espero resolver tu duda. Gracias por pasarte por aquí.
Leonardo Ossa
27/07/2015 a las 04:25
Hola Wolfdux, leí acá tu comentario número 10, muchas gracias de nuevo por todas tus notas y por haber dejado tu comentario sobre mi micro.
Saludos.