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Rolo, el perro rosa. - por José Torma
Web: http://www.cuentoshistoriasyotraslocuras.wordpress.com
Hip… hop… hip… hop.
¡Detente, levanta la cabeza, brinca!
Excelente vuelta.
Camina, salta, gira.
Uno, dos, uno, dos.
Detente.
Ahora…
¡Ladra!
Triste es el ayer, el hoy y el mañana del juguete de aparador; hasta que la pila o el olvido terminen con su existencia.
Comentarios (39):
El Ciervo Alado
28/06/2015 a las 16:42
Magnífico, José! Sos un genio, siempre buscándole la vuelca de tuerca a todos los talleres y siempre consiguiendo excelentes resultados.
Debo felicitarte por el título, atrae a cualquiera. Está muy bien escrito y no usas las palabras peticionadas hasta el final, excelente elección hacer hablar al narrador en primera persona al final.
Muy bueno. Si quieres pasarte por el mío, es el 169, “Aventuras sobre un colchón”.
Osvaldo Mario Vela Sáenz
28/06/2015 a las 16:45
Compadre José, conociendo tus alcances y la limitante de palabras , me imaginaba que nos brindarais un recuerdo muy especial.Enhorabuena; lo lograste. Tengo en mis manos tu ejemplar de mi primer libro solo necesito una dirección para enviartelo por paqueteria.
Iracunda Smith
28/06/2015 a las 19:08
¡José! No es ñoño para nada el relato. Ese típico juguete del perrito que salta creo que está en los recuerdos de la infancia de todos.
¡nos leemos!
beba
28/06/2015 a las 20:39
Cenial, José. Un cuento inteligente y tierno; me encantó el cierre filosófico- práctico. Saludos.
Yo quedé fuera, esta vez, porque borré “ayer”. Si quieres leerlo es: http://ahorayodigo.blogspot.com.ar/2015/06/paraiso.html
Denise
29/06/2015 a las 00:39
La elección y disposición de las palabras es brillante. Me encanta.
Miranda
29/06/2015 a las 00:53
Hola Jose.
Creo que tiene cuerda para rato tu perro rosa. Se le ve con las pilas cargadas, como a el autor.
Saludos.
José M Quintero
29/06/2015 a las 14:19
Hola tocayo.
Excelente micro. Documentar la vida de ese perro en el mostrador, gran idea. El titulo es excelente, ya que aunque no das una descripción del perro dentro del micro, lo das en el titulo.
Buen trabajo, muy bien logrado, felicitaciones. 🙂
Marcelo Kisi
29/06/2015 a las 15:42
Muy bueno José! Divertido giro al final. Felicitaciones!!
Chiripa
29/06/2015 a las 19:23
Hola José, que gusto leerte.
Que bien lograste este micro. Es condensado, inteligente y dinámico. ¡Enhorabuena!
Wolfdux
30/06/2015 a las 11:03
Leí en el blog de Ira que tu micro era muy ñoño. Pues ami me ha parecido muy divertido. He disfrutado leyéndolo. Esperemos que las pilas sean la de los conejos Duracell, jajaja. Un abrazo.
J.Sfield
30/06/2015 a las 14:50
Hola, José.
Me ha parecido un microrrelato lleno de nostalgia, me ha hecho recordar a esos juguetes tan deseados de detrás de los cristales. Es triste la existencia detrás del aparador, pero ahí aún tienen vida; al ser adquiridos, y después de hacer feliz a un niño durante pocos días, suelen acabar aparcados en un rincón, ahí sí encuentra el olvido.
Felicidades por tu relato!!!
Saludos.
Paola
30/06/2015 a las 15:33
Hola José, un micro precioso. Muy original…yo pensé que te referías a un perro de carne y hueso hasta el giro final. Muy bueno
Saludos
KMarce
30/06/2015 a las 22:02
Saludos Jose T,
he llegado a tu micro, y que lindo. Me ha gustado mucho, su dínamica, su redacción y su historia. Yo no tengo queja sino solo halagos.
Rolo se llama uno de los perros de mis creaciones digitales, pero en sus versiones morado, verde, azul y café, no tengo rosado, sería una “rola” 😛
Y ya me pusiste nóstalgica, porque aunque no soy una nena, me regalaron un perro dálmata que hace todas esas cosas… lo tengo en mi clóset porque se le terminaron las pilas… Hoy le compraré las ocho AA que necesita. 🙂
¡Nos leemos!
Dan
01/07/2015 a las 08:21
Hola José,
como ya te han dicho, muy buen micro. Me encanta el contraste que.generas entre las dos partes y como al final resumes toda la nostalgia que evocas en la pieza.
Un saludo y nos leemos 😉
Ismael Tomas Perez
01/07/2015 a las 18:04
Hola Jose:
Me ha gustado tu microrelato, el juguete en si es toda la historia. Enternecedor. ¡Felicidades!
El mio es el 131-Recuerdo
Darío Lana
01/07/2015 a las 20:23
¡Es increíble cómo consigues hacer de forma aparentemente sencilla algo tan intenso!
Darkristal
01/07/2015 a las 20:30
La ambición de un niño es el tormento de aquel juguete atrapado en lagunas de olvido llenadas temporalmente del fastidio de tener que limpiarles el polvo y ahogados por la impotencia para deshacerse de ellos :c
Tu relato es conmovedor, mas para mi, que por alguna razón tiendo a humanizar a los objetos ;-;
Frida
01/07/2015 a las 23:56
Hola José, realizando el reto Beba 10/10 te encontré. Me ha hecho sonreír ese perro que al principio creía de carne y hueso, amaestrado para divertir a su dueño, luego la triste frase final se impuso, recordándome esos juguetes que de niña había ambicionado y que, todos los infantes acaban olvidando a los dos días en un armario, abandonándolo y relegándolo al olvido. Enhorabuena por tu relato.
Peter Walley
02/07/2015 a las 06:41
¡Qué bueno! Me ha gustado sobre todo la última frase, es perfecta. Y el ritmo que le has puesto a la historia está muy bien. Felicidades.
Diego Manresa Bilbao
05/07/2015 a las 17:23
Muy divertido Jose…
Un muy buen final para un micro, el detalle final es justo lo que se pide a un micro…
Leonardo Ossa
07/07/2015 a las 01:23
Hola José, Muy acertado el titulo de la obra, se concatena en forma precisa con el texto. Por las diferentes calles centrales de esta ciudad he visto los pequeños perros que funcionan con baterías, ladrar, correr y saltar a manos de los vendedores ambulantes.
Recibe mi saludo José. ¡Buen relato!
Luis Ponce
07/07/2015 a las 17:11
José: Gracias por tus comentarios en mi texto eres muy generoso con tus calificativos.
Yo había dejado un comentario en el tuyo el primer día, pero cuando lo mandé, me salió un mensaje de que estaba repetido. No había vuelto porque me ha faltado el tiempo y ahora que agradezco el tuyo, me doy cuenta de que el mio no está.
Como todavía lo tengo en la memoria (creo), te lo transcribo:
me gusta la estructura, te ahorras mucho texto, al pintar tu personaje en el título y luego asemejas el comportamiento mecánico del juguete con el corte de las frases. eso hace al relato más ágil que el perro y conlleva una concentración que no admite distracciones.
Para rematar, la herencia filosófica, que encierra la explicación de todo lo anterior.
Te felicito como siempre, sabes como hacerlo.
Nos leemos.
lunaclara
07/07/2015 a las 17:56
Genial Jose! Gran final, como esos que a mi me gustan. Aplicable a todos/todas los juguetes de aparador del mundo entero…. Metafora de gran parte de la humanidad.
Saludos.
Ratopin Johnson
07/07/2015 a las 19:47
Hola Jose, muy original y no sólo en el contenido, también en la forma. Creo que eres de los pocos que he leído que ha utilizado la palabra “juguete” para eso, para hablar de un juguete :). Respecto a la frase final, bueno, quién sabe, siempre habrá algún niño
marazul
07/07/2015 a las 21:49
Hola José
En cuanto a la forma creo que te has atrevido bastante. Con tan solo 45 palabras has elaborado un micro relato dinámico en donde lo que más destaca son los verbos de acción. Pocos sustantivos y casi ningún adjetivo, porque lo que quieres es transmitir el movimiento del perro que se mueve con pilas (casi todo ello una onomatopeya). Y lo consigues. Me ha gustado la forma
El contenido…. es una mirada nostálgica a esos juguetes tan entrañables.
Un placer leerte José.
Saludos
juanjohigadillo
08/07/2015 a las 09:53
¡Enhorabuena! Me gusta cómo empieza el relato, con mucha acción, para terminar expresando mucho sentimiento. Felicidades de nuevo, y recibe un saludo desde Pucela.
Wuldoak
08/07/2015 a las 11:16
Buenas. Gracias por tus palabras, José.
Creo que ya te lo han dicho, pero tengo que señalar el inteligente uso del título y de los recursos narrativos. También la frase final, en contraste con los indicios simpáticos y casi cómicos previos, sorprende con un giro melancólico.
Bravo.
Demetrio Vert
08/07/2015 a las 11:26
Hola José. Gracias por leer y comentar mi relato con elogios inmerecidos.
Este es otro de los que he leido, además del de Darkristal y lunaclara, que en mi opinión tienen el formato (por llamarlo de alguna manera de un micro. Muy bueno.
Hay una cosa que me ha resultado intrigante y que no he visto que otros comentaristas hayan dtectado. Una persona, no sbemos el sexo, la edad, ni las circunstancias, aprentemente juega o entrena a un perro (le está dando órdenes. Yo me pregunto ¿estará demente? Todos han incidido en que el final (mágnifico, por cierto) nos remite a una añoranza de los juguetes y su triste destino. Sin embargo, y sin despreciar esta verosimil visión, me asaltó la que te he dicho. ¿Que persona daría ordenes a un juguete? Un niño sería lo más plausible, sin embargo, por la frase final me imagino a un adulto solitario un poco ido. ¿Quién sería el juguete en ese caso? Interesantísimo el desenlace de la historia que abre tantas posibilidades.
En mi opinión excelente micro.
Ana
09/07/2015 a las 10:27
Entre triste y divertido, pero sobre todo muy original. El título mata un poco la sopresa, pero aun así no se puede evitar una sonrisa al descubrir el final. Pobre Rolo, como si no fuera bastante desgracia ser un perro rosa…
Si nos ponemos filosóficos, pordría ser una metáfora de la vida de muchas persona, y eso sí que es triste.
Como siempre, me tocas la fibra sensible, compañero!
Zulema
10/07/2015 a las 01:54
Muy buen titulo, como el lector interpreta los cuentos a su manera yo pensé en un humano que hace lo que las normas sociales le obligan para terminar como tú juguete: ignorado en un rincón de la vida. SALUDOS
desiree
10/07/2015 a las 16:39
Hola José, interesante micro.
En mi opinión conforme vas leyendo te vas adentrando en el relato para llegar a un final claro e ingenioso.
Enhorabuena y gracias por tu comentario.
Saludos.
Leosinpirsa
11/07/2015 a las 10:12
Muy bien llevado el tema del olvido. En la sociedad es una mala costumbre que hace que personas vivas esten como muertas. Al igual ocurre con los Twitter, Facebook y similares, si careces de gente que te apunte como amigo o sigan tu cuenta, es como si no existieras, nos convertimos en juguetes de los demás, a los que nos pueden romper o seguir utilizando. Es un interesante analogía y con mucha imaginación.
Un saludo y gracias por tu comentario.
Pato Menudencio
13/07/2015 a las 22:32
Hasta que por fin llegué.
Sólo quiero reiterar mis felicitaciones.
Saludos compañero.
Ana Maria
13/07/2015 a las 22:36
Qué buen relato. Si, da para analogía con la vida real.Queda a eleccion del lector. Felicitaciones
charola
22/07/2015 a las 22:55
¡Hola Jose! No tengo perdón de Dios. ¿Puedes creer que recién leo tu micro? ¿No se cómo se me habrá pasado?
Primero agradecer tus palabras en el mío. Me siento honrada. Ahora, paso a decirte que tu micro me hace reflexionar acerca de la vida. Así como me olvidé de ti ¡Imagínate! Unos dejamos por olvido un juguete, dejamos de ponerle la pila y dejamos que su existencia acabe. Claro que algunos no somos nadie en la vida de alguien, pero un juguete con su dueño, un esposo con su mujer, hijos con sus padres si cuenta. Pero mi descuido no ha sido intencional, para nada. Me gustó tu relato porque se puede aplicar a la propia vida, como ves. Muy bueno. Felicitaciones.
Merche González
27/07/2015 a las 19:55
Tu micro es genial. En mi opinión, es la esencia del microrrelato: pocas palabras y bien elegidas, desarrollo ingenioso y final con mucha fuerza. Mis felicitaciones.
Y gracias por pasar el mío y dejar tu comentario. Saludos.
Leonardo Ossa
28/07/2015 a las 04:51
Hola José. Muchas gracias por haberte tomado un tiempo para leer y comentar mi participación de este mes. Hasta pronto.
Saludos.
José Torma
28/07/2015 a las 15:08
Gracias a todos por sus palabras. Como dijera un grande de antaño, “muy agradecido, muy agradecido.”
Cynthia Morales
17/08/2015 a las 20:58
Felicidades, José.
La utilización de las palabras es clave, directa y logra sugerir una escena sin perderse en ninguna distracción. Me ha fascinado el cierre que consigue dejar cierta reflexión en el lector.
Enhorabuena, nos leemos y gracias por el comentario en mi micro.
¡Saludos!