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El Niño y el Mar - por Jose Torma

Web: http://www.cuentoshistoriasyotraslocuras.wordpress.com

El niño sintió el agua del mar mojar su pie y tímidamente lo retiró, se sentía fría. Levantó la vista y se paró de puntitas para ver si podía ver donde terminaba la mancha azul que su padre llamaba océano.

Seguía maravillado el ir y venir de las olas. Le llamaba poderosamente la atención ver como al llegar a la playa, se rompían y formaban una espuma, como la que hacía el jabón, solo que esta no duraba.

Tímidamente dio un paso para permitir que el agua le bañase los pies, estaba ligeramente “menos fría”.

—Ten cuidado José— gritó su madre—. No te acerques demasiado.

Escuchó sus palabras pero el mar lo atraía. Sentía su fuerza y no podía explicar el por qué.

Ensimismado, no advirtió la mano pequeña que le tomaba la suya y lo jalaba.

—Ven— le dijo la niña—. Vamos a jugar

Era una niña muy bonita y traía un balde y una pala para jugar en la arena.

—Vamos a hacer un castillo— le dijo—. Me llamo María.

Riendo los dos pusieron manos a la obra y pronto habían construido un gran castillo con 4 enormes torres y un puente que hicieron con unos maderos que estaban tirados por ahí.

—¿Sabes que le falta a este castillo?— preguntó—. Pues agua en el pozo.

José tomo el balde que la niña le entregaba y valientemente se dirigió al mar. El agua seguía fría pero él tenía una misión. Sin importarle la temperatura del agua dio dos pasos para poder llenar el cubo. Levantó la mirada y se sintió pequeño, más que antes, una gran ola se acercaba. Sintió como el agua se retiraba de sus pies y paralizado solo atinó a cerrar los ojos mientras el agua lo envolvía. Luchó para poder ponerse de pie, pero la fuerza de la ola lo arrastraba y mientras más esfuerzos hacia para levantarse, mas parecía el mar decidido a llevárselo. En su desesperación abrió la boca para gritar, pero el agua salada le invadió la garganta ahogando su grito; de repente, sin saber bien lo que pasaba, se vio sobre la arena; con paso lento y tembloroso intento ponerse de pie. Vio a su amiga que hacía gestos y levantaba las manos, pero no escuchaba nada. Una nueva ola lo recogió y lo reclamo para el océano. Estaba cansado de pelear.

Por segunda vez estaba sobre la arena. Aún conservaba el balde fuertemente sujetado en su mano derecha. Se sentó y reprimió las ganas de vomitar por el sabor salado que el mar había dejado en su boca. Sus lágrimas se sentían frías sobre sus mejillas. Levantó la mirada y vio cómo su madre venia corriendo de la mano de María. Intento una sonrisa, cuando la fuerza del mar lo arrastró una vez más. El cubo se soltó de su mano y en una irracional respuesta de su confundido cerebro, pensó —¿Cómo se lo voy a pagar a María?—. La fuerza del mar ya no lo sorprendía y una vez mas lo arrastró, ya no tenía fuerzas para intentar levantarse y aunque había pataleado en la alberca, no sabía nadar. Cerró fuertemente la boca y los ojos para evitar el escozor del agua salada y poco a poco se fue hundiendo.

Sabía lo que era la muerte, su perro había sido atropellado y su padre le explicó porque ya no iba a poder seguir jugando con él. Que ya estaba tranquilo y feliz en el cielo de los perros. La tranquilidad que lo invadía le hizo recordar eso y pensó <<Esto debe de ser el cielo>>.

Mientras su cuerpo se seguía hundiendo abrió los ojos una última vez tratando de ver el cielo. Pero solo había agua sobre él. Toda la lucha había abandonado su cuerpo y cuando creyó estar llegando al cielo de los niños, sintió un fuerte tirón en su brazo. Lucho para zafarse, pero no pudo. Sintió como unas uñas se le enterraban en el brazo hasta hacerlo gritar de dolor. Un esfuerzo más y su madre lo había rescatado.

—¿Estas bien?—. Preguntó asustada.

—Sí, pero estoy cansado. ¿Nos podemos ir ya?, yo creo que ya se acabó el juego.

Su madre lo puso de pie sobre la arena y juntos se fueron tomados de la mano. José volteó a ver el océano y después de limpiar sus lágrimas asemejó el saludo que había visto en las películas, se llevó la mano a la sien en señal de respeto.

Comentarios (32):

Pato Menudencio

28/04/2014 a las 13:52

Excelente relato, Muy bien narrados los recuerdos de infancia.
Saludos.

José Torma

28/04/2014 a las 15:02

Gracias Pato por ser mi primer comentarista publico jaja

Quiero anotar que la historia es veridica y tal como la recuerdo, solo el nombre de la niña es inventado. Yo tenia como 4 años, lo del saludo lo force porque eso vino despues cuando mi padre me dijo que al mar habia que tenerle respeto.

Saludos a todos los que se dejen venir por aqui y gracias de antemano.

Juan F. Valdivia

28/04/2014 a las 16:25

Hola.

Sólo dos cosas que puedes hacer para mejorar (en mi opinión):
-En siete líneas tienes cuatro adverbios modales del tipo -mente. Intenta que en tus textos no aparezcan NUNCA. Aunque escribas uno tan extenso como la biblia: jamás uses adverbios de ese tipo. No sólo lo digo yo: que eso mismo lo recomienda un tal Esteban Rey en su muy interesante ‘Mientras escribo’.
-La ‘para ver si podía ver’ chirría mucho. Evita siempre esas reiteraciones. Puedes tener desde soluciones tan sencillas como cambiar uno de los verbos (‘para ver si podía distinguir/apreciar’) hasta otras que suponen reformular la frase por completo (‘Fustigado por el contacto del agua se puso de puntillas y alzó la mirada hacia el horizonte. ¿Podría desde allí divisar el fin de esa enorme mancha azul a la que su padre llamaba océano?’).

Un saludo y espero que no te lo tomes a mal.

Juan.

@lGaspaRodriguez

28/04/2014 a las 18:22

Muy fuerte el relato, e intenso. Me ha transmitido mucho, incluso me dio miedo como iba a acabar por lo que leí en la página principal del taller de este mes…
Enhorabuena! 🙂

Saludos!

Chiripa

28/04/2014 a las 18:30

José, me ha gustado mucho tu relato. Sospecho que has compartido una experiencia de tu infancia y lo has hecho de manera que podría calificar de emocionante.

Se que con el apuro de las fechas y, aunque demos un par de revisadas a los relatos, a veces se nos escapan errorcillos. De manera que para la versión definitiva, te invito a considerar lo siguiente:
En la primera línea: la sintió fria o la sintió fría, en vez de “se sentía fría”
Al final del primer párrafo: a ver si podía apreciar ( por ej ) en vez de ” a ver sinpodía ver”
Riendo, los dos pusieron manos a ….una coma después de riendo permite una acogedora pausa
“….le explicó porque ya no … ” en este caso creo que deben ir separados por y que
La tildes:
“…una nueva ola lo reclamó (con tilde) en vez de reclamo y alguno que otro “mas” que pienso debe llevarla
Slds y feliz semana

Denise (ex Cibeles)

28/04/2014 a las 18:56

Me gustó, me gusta cómo están escritas las secuencias en el agua.

Wolfdux

28/04/2014 a las 19:20

Buen relato. Me ha gustado mucho. A veces no somos capaces de ponernos en situación cuando vemos a un niño en un apuro que para nosotros puede no ser para nada alarmante, pero que para ellos puede ser una experiencia muy traumática.

Aldo Brov

28/04/2014 a las 20:44

Me gusto el relato, tiene un ritmo agil que lo hace de facil lectura. Coincido con Juan Valdivia sobre los adverbios, fue lo primero que noté. Saludos

Adella Brac

28/04/2014 a las 22:11

Yo habría utilizado frases más cortas para aumentar un poco el ritmo en la lucha contra el mar. A pesar de eso, he sentido el vaivén de las olas.
Me gusta la ternura del principio 🙂

Osvaldo Mario Vela Sáenz

29/04/2014 a las 02:05

José: Soy creyente de la pluma sencilla. Seguí tu relato sin un solo pestañear hasta el final. Pudiste mantener mi atencion como lector. Aunque tu pluma hace uso de palabras no recomendadas por los eruditos, el poder guíar a tus lectores por la historia con tanto interes, le da a tu escritura un estilo muy propio. Tu narracion es tipica de la forma del comunicar del norte. Yo soy de Nuevo Laredo. Pero si es bueno atender a lo recomendado, BUSCANDO, no afectar la fluidez de tu expresar. Te felicito; Posees un estilo muy claro.

kelly Hernández

29/04/2014 a las 04:52

Tu relato me ha despertado una terrible angustia porque me pasó algo similar y reviví ese horrible momento. También me estaba dando por vencida, cuando alguien me sacó del agua. Buen relato. se deja leer, buen ritmo, casi lloro pensando que el final era otro. Salvaste mi noche jajaj Saludos

PD: esta es la quinta historia que leo y en todas está la frase “se acabo el juego” …curiosidades.

Peter Walley

29/04/2014 a las 06:34

Hola, José.

Me ha gustado mucho cómo has contado la historia, fluye muy bien y creo que tienes un estilo muy bueno.

Sobre lo que ya te han comentado, a mí también me descolocó un poco la frase ‘se sentía fría’, por un momento he pensado que la protagonista era una niña. Y lo mismo con lo de ‘volteó a ver el océano’. En cualquier caso está muy bien.

Eva

29/04/2014 a las 12:09

Yo también viví algo parecido y creo que lo has descrito estupendamente, casi que he vivido el momento de nuevo y todavía siento el sabor del agua salada. Un abrazo

lunaclara

29/04/2014 a las 12:45

Hola José Torma: ¡Qué bonito! Está tan bien escrito que he sentido la angustia del niño y he visto el cielo…
Felicitaciones!

NHICAP

29/04/2014 a las 13:44

Hola Josë,

Buen relato para narrar con un realismo muy espontáneo, la angustiosa primera experiencia con el mar. Con tus descripciones consigues que el lector sienta en su interior lo que tan bien cuentas.

Tienes un estilo muy propio que te animo a continuar mejorando, con los consejos que los compis te comentan, pero manteniendo el estilo J.Torma.

Mi estancia en México durante tres años, me ayudan a comprender tus giros y el empleo de algunas palabras que a los españoles nos llaman la atención.

Cuida tu ortografìa, faltan algunas tildes en verbos en pasado.

Felicidades y te mando un abrazo.

José Torma

29/04/2014 a las 15:00

No hay palabras suficientes para agradecerles sus comentarios. Me aplico en los consejos porque se que no hay mas que buena intencion en todos y lo juro que estoy estudiando lo de los famosos adverbios jaja

Saludos y sigo leyendo

Gracias Totales!

Miranda

29/04/2014 a las 16:12

Felicidades José
Has escrito la historia de forma tan real, y transmitiendo tan bien la angustia del niño, que estaba deseando llegar al final, para saber si lo rescataban.
Siento que te pasará de pequeño, pero me alegro mucho de que solo fuera un susto.
Saludos, espero verte por mi relato, que esta teniendo buenas criticas pero pocas.
Nos leemos

Emyl Bohin

29/04/2014 a las 17:27

Hola Jose

Estaba leyendo tu cuento tranquilamente, es lo que toca en estos días, un niño, una niña, la playa, el castillo… Pero de repente se ha acabado la tranquilidad, me he visto a mí mismo cada vez mas cerca de la pantalla del ordenador, sujetando el ratón con fuerza, impaciente por saber que le iba a pasar al pobre niño, menos mal que sobrevivió y lo hizo para contarlo. Muy bien llevada la trama para conseguir in crescendo atrapar al lector.

Completando los consejos de Chiripa en la frase “Sentía su fuerza y no podía explicar el por qué” aquí debe escribirse “porqué” todo junto y con tilde (lo acabo de mirar en: http://www.rae.es/consultas/porque-porque-por-que-por-que)

Lo dicho, un buen y muy emocionante relato.
Enhorabuena.

Borja González

30/04/2014 a las 11:01

Hola
gran trabajo, José. Me gustó mucho. Te sigo leyendo.
Un saludo.

OrianaB

30/04/2014 a las 15:33

Hola, José.
Con la cantidad de comentarios que tienes creo que ya te lo han comentado todo. Corroboro lo de los adverbios terminados en -mente (están demasiado seguidos y suena raro).
Ésta frase también me chirría un poquito: “estaba ligeramente “menos fría”” (¿quizás sea por el adverbio?), pero esto ya es cuestión de gustos supongo.
Como te ha dicho Chiripa te falta alguna tilde (por ejemplo: “tomó el balde”), pero dándole un último repaso lo tendrás perfecto.
En cuanto a tu forma de narrar he de decir que me gusta, es amena y simple, por lo que seguir el texto es fácil y agradable. La historia es bonita y la parte que más me enterneció fue cuando José se pregunta cómo va a pagarle el cubo a María (yo me hubiera hecho la misma pregunta :-))
Buen trabajo.

Aina Pons Triay

30/04/2014 a las 20:36

Hola Jose. Un relato tierno y bonito, con una parte más enérgica que aun podía haberlo sido un poco más. Para aportar algo más a lo que te comenta Juan, creo que en algunos momentos “cuentas” demasiado en lugar de “mostrar”. Repito, no es en todo el texto, sólo en algunos detalles. Por ejemplo, cuando la niña le coge la mano, para mí “y lo jalaba” es innecesario, pues justo después ella le dice “Ven”.
Pero igualmente, me ha gustado mucho. Enhorabuena.

Chiripa

30/04/2014 a las 22:43

Hola Jose, para asegurar su lectura quise dejarte aquí mi agradecimiento por pasarte por BIPOLAR
Te cuento que trabajo con personas que sufren de este trastorno y sus familias. No puedo sentir más que ternura y admiración por ellas. Porque es que esta enfermedad afecta la manera de percibir, sentir y de pensar acerca del mundo que quien la padece. Sin posibilidad de control, hasta que te estabilizas. Lo de las burlas, desgraciadamente sucede con todo lo que es diferente, desde el síndrome de Dawn, hasta el bipolar, pasando por el nerd y pare de contar.
Hoy en día el trastorno bipolar se clasifica en grados I, II, etc, dependiento de cuanto está afectado en grado de contacto con la realidad.
Con respecto al relato, traté de escribir lo más ajustado posible el lio mental de una persona (grado II) en los dos polos. Cuando estas depre, el mundo se te viene encima, aplastándote. Vives dentro de una maraña negra, No ves salvación, ni esperanza. Crees que nada te sale bien y sientes que no vales nada y que las personas a tu alrededor no te valoran. Dices y te contradices porque no estás seguro de nada.
Cuando estás maníaco, eres una tsunami de afectos, creatividad, energía. Te desinhibes, hablas sin parar, no le tienes miedo a nada y te sientes todopoderoso.
Como ves, el temita da para mucho más, pero no quise hacer un tratado de psiquiatría para no aburrir a los lectores.
Otra vez, José, que chico que te pasaste por mi relato.

Servio Flores

01/05/2014 a las 07:06

Amigo, me ha gustado su relato. Todos los que alguna vez tragamos agua en el mar seguro hemos revivido esa experiencia despues de leer su cuento.
Saludos

Marazul

01/05/2014 a las 17:52

Agradezco enormemente que tu relato terminase bien porque me estaba angustiando. Y si has conseguido que el lector se emocione es porque está muy bien escrito. Sólo alguna corrección de forma que ya se ha dicho en anteriores comentarios. Felicidades. Un saludo

Kangreja

01/05/2014 a las 21:59

Es bueno como a partir de un recuerdo puedes construir toda una historia. Felicitaciones, nos seguimos leyendo

Franco Daniel

02/05/2014 a las 10:38

Hola Jose, te felicito por el relato. Me ha gustado mucho la primer parte, nose como explicar lo que produce,es una escena muy bonita: el nino frente al mar.
Me lei todos los comentarios y han sido aleccionadors para mi tambien.
Este mes no.pude participar porque se enfermo mi padre y me la pase en el hospital. Nos leemos!

Ana

02/05/2014 a las 13:29

Muy bien, Jose! Me has hecho revivir los revolcones que me dio el mar en mi infancia. Qué sensación más angustiosa.

Otros compañeros ya te han comentado los errores ortográficos, así que no repetiré. Ojito para la próxima vez y ya está.

Me ha gustado mucho y me he alegrado de que le hayas dado un final feliz. Por un momentó temí que la cosa fuera a acabar muy mal!

Un saludo

Aurora Losa

02/05/2014 a las 15:42

Primero te apunto esta frase que me chirrió un poco: “Seguía maravillado (con) el ir y venir de las olas”
Y ahora lo que me has provocado: ANGUSTIA. Qué manera tan vívida de reflejar cómo el mar le reclama para sí una y otra vez. Dejando esto aparte, me encanta que la mayor preocupación del niño, en su inocencia, sea no perder el cubo de su nueva amiga, y ese gesto final, reconociendo el poder del rival.
Salvo esas tildes de las que siempre te quejas (cada vez están mejor) no veo en tu ejercicio más que una historia bien narrada, que empieza con una mirada dulce y nos atenaza luego el corazón presos de la impotencia y el pánico a un fatal desenlace.
Enhorabuena.

forvetor

02/05/2014 a las 18:56

amigo José, como llego tarde no puedo añadir mucho más que mi felicitación por convertir ese recuerdo infantil en un buen relato. hay matices que da la experiencia y que al inventar pasamos por alto, aquí se nota la vivencia que subyace.
por el lado negativo, aunque ya lo han señalado, atento a los adverbios malditos y cuidado con las redundancias 😉
un saludo, nos leemos!
Sergio Mesa / forvetor
http://miesquinadelring.com/
pd. como ya sabrás este mes mi texto no está en la recopilación por cuestiones disciplinarias, si le quieres echar un vistazo pásate por mi blog (la dirección de arriba). se llama “Las piedras no”

José Torma

02/05/2014 a las 20:45

Muchas gracias a todos por sus palabras y correcciones. Como comente, este relato es una vivencia exactamente como la recuerdo. Mi madre casi llora de la emocion al recordarlo y la lucha feroz de madre contra el mar que de haber tenido mas espacio podria haber explorado.

Pero desvario. Muchisimas gracias a todos. Motiva y compromete a ser mejor cada dia.

Un abrazo mexicano (con fuertes palmadas en la espalda, soy norteño pues que caray jaj)

Maureen

05/05/2014 a las 19:28

Madre mía, ¡qué agobio me has hecho pasar! He sufrido por el pobre niño.

Un relato muy bien logrado, que se lee del tirón y que mantiene la tensión hasta el final. Enhorabuena.

Moria Puch

08/05/2014 a las 18:46

Hola José 😀
Muy buen relato, me has sacado una sonrisa. Estos son los tipos de textos que me relajan el cerebro después de haber escrito tanto sobre muertes y perversión jaja. Fuiste mi cable a tierra. Te felicito.
En cuanto a correcciones, lo que todos ya te mencionaron (: y más que nada con la palabra “agua”. Creo que la leí seis o siete veces en un mismo párrafo XD

¡Abrazos!

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